
Al Pacino representa un tipo de actor salido de un molde que cada vez cuesta más imaginar que se pueda repetir. Pilar fundamental del Nuevo Hollywood durante los años setenta, su carrera es un testamento del cine criminal en el que ha dejado algunos de los personajes más icónicos que ha dado el género.
Salido del teatro y formado como muchos de su generación en el Actors Studio, pasó de la gélida y trágica caracterización de Michael Corleone en la saga de El Padrino, a estallar con una visceralidad sorprendente en Tarde de perros (1975) o con el mítico Tony Montana en El precio del poder (Caracortada, 1983).
Su carrera ha avanzado en paralelo a la de Robert De Niro, con quien sorprendentemente no coincidió hasta Heat (1995). Aunque a menudo se les asocia como una dupla icónica, solo han trabajado juntos en cuatro películas; aun así, ambos representan el máximo exponente de su generación.
Es un placer y un honor hacer un hueco aquí en nuestra web a intérpretes que admiramos tanto como Al Pacino, ganador de la Triple Corona —Óscar, Emmy y Tony—, una leyenda viva con la que nos sentamos en nuestra cafetería del cine para enfrentarnos cara a cara, veremos si aguantamos el tipo.
¿Quién es Al Pacino?
| Datos | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Alfredo James Pacino |
| Fecha de nacimiento | 25 de abril de 1940, Nueva York (Estados Unidos) |
| País | Estados Unidos |
| Profesiones | Actor, director de cine, productor, guionista |
| Años en activo | 1967 – presente |
| Formación principal | High School of Performing Arts, HB Studio, Actors Studio |
| Parejas famosas | Diane Keaton, Jan Tarrant, Beverly D’Angelo, Lucila Polak |
Biografía y carrera de Al Pacino


Primeros pasos y formación como actor
Alfredo James Pacino se inició en el teatro independiente neoyorquino, pero su aprendizaje vino por dos vías, la académica, en el HB Studio con Charles Laughton y en el Actors Studio con el mismísimo Lee Strasberg, y la de la calle que se forjó en las esquinas más duras del Bronx.

Empezó su carrera en el teatro con obras fuera de Broadway, pero acabó debutando en los famosos teatros con la obra Does a Tiger Wear a Necktie? (1969), por la que ganó su primer premio Tony a mejor actor de reparto, el segundo lo ganaría como actor principal, ya siendo una estrella en 1977, por el reestreno de The Basic Training of Pavlo Hummel.
Debut en el cine y sus primeras películas
Antes de sentarse a la mesa de las grandes familias mafiosas, dejó claro que le movían los personajes rotos y las historias incómodas. Tras un debut casi anecdótico en Me, Natalie (1969), encontró el vehículo perfecto para desplegar su talento con Pánico en Needle Park (The Panic in Needle Park, 1971).
Bajo la dirección documental de Jerry Schatzberg —con quien repetiría en El espantapájaros (1973)— la película retrató sin filtros a los adictos a la heroína del Upper West Side de Manhattan. En ella interpretó a Bobby, un joven drogadicto que arrastra a su pareja, encarnada por Kitty Winn, al abismo de una droga tan autodestructiva como la heroína.
La película sorprendió por ser una de las pioneras en mostrar imágenes reales y detalladas de jeringuillas penetrando la piel para inyectar las dosis, y en ella Pacino puso al servicio de la tortura de su personaje su aprendizaje del método. Esto llamó la atención del director Francis Ford Coppola que ya le había visto en el teatro en 1969 y desde entonces le tentaba, cuando tuvo en sus manos el encargo de llevar a la pantalla el Best Seller de Mario Puzo, decidió pelear contra los estudios para convertirlo en Michael Corleone.
Películas fundamentales: Los roles icónicos de Al Pacino
Por qué Michael Corleone en El Padrino está considerada una de sus mejores interpretaciones

El Padrino (1972) —si es que queda alguien que no la haya visto— narra el ascenso del hijo menor de un capo de la mafia en la guerra de las cinco familias que dominaban Nueva York. Pacino interpretaba a ese hijo, y pensó construir la evolución de Michael desde la contención y la invisibilidad de un joven idealista que estaba fuera de los negocios del clan.
Él era el espía que nos servía a todos para entender cómo se operaba en ese mundo clandestino, por eso él y su novia Kay, son los extraños en un mundo donde la violencia no se esconde ni en la boda de una hija.
Michael parece un tipo cuerdo que repudia los negocios de su sangre, pero sin embargo resulta ser un tipo frío, calculador, que no le teme a la sangre ni al enemigo, solo tiene que dar el primer paso, y lo hace cuando ni su familia confiaba en él, en la famosa escena del restaurante italiano frente al corrupto capitán de policía McCluskey y el Sollozzo, el narcotraficante que ha tratado de matar a su padre.
Es famosa la escena porque algunos ven en ella el punto de no retorno de Michael, aunque nosotros tenemos otra opinión que desvelaremos cuando hagamos la reseña de El Padrino, pero lo que sí es cierto es que Pacino pone en la secuencia mucho de lo que es su personaje para entenderlo. Distancia con sus enemigos, parco en palabras, tensión contenida cuando busca el arma, y realmente crees que está en otro mundo cuando toma la decisión de apretar el gatillo.

Durante la película hay muchos momentos claves de su personaje en los que acierta con el tono, su presentación en la boda de Connie, su defensa férrea de su padre moribundo en el hospital cuando lo quieren rematar, la escena del restaurante, cómo se presenta al padre de Apollonia en su exilio a Sicilia, o la escena final en la que Clemenza le besa la mano como Don mientras Kay le mira desde afuera.
No solo es que El Padrino fue una película importante para su carrera, fue nominado al Oscar a mejor actor de reparto, lo fue para todos los que participaron en ella, por eso es un hito del cine del siglo XX y por eso se hizo una segunda parte que está, para nosotros, por encima de la primera.
Michael fue un personaje de reparto según la nominación, pero era en realidad el corazón de la película. El papel fue un caramelo que siguió degustando.
El Padrino II (1974): el aislamiento del Don.

La segunda entrega de El Padrino. Parte II (The Godfather Part II, 1974) le muestra en el mismo rol, pero no solo es que decidiera darle a Michael varias capas más de estoicidad y alineación, sino que la propia película trascendió por muchas razones a la primera.
Esta segunda entrega nos lleva a conocer a través del tiempo el nacimiento de Don Vito Corleone, y esa ambientación e inicios interpretados por Robert De Niro, ofrece una capa riquísima a la cinta que la hace explorar la psicología del crimen con un trasfondo espectacular.
Pacino fue por su parte un líder gélido, solitario e incomprendido que se protegía de todo y todos. Bajó su registro vocal varias octavas, convirtiendo sus diálogos en susurros que cortan la atmósfera, y sus ojos, hundidos en cuencas oscurecidas por la iluminación, muestran a un hombre implacable y paranoico acorralado por el destino que ha elegido.
Esta disección del personaje alcanza un límite insoportable ante la desgarradora traición de su hermano mayor, Fredo, encarnado por John Cazale. Si en la primera parte el público empatiza con el destino del joven Corleone y su alzamiento, en la segunda lo desmitifica, demostrando la falta de humanidad en ese altar.
Las transiciones entre la trama de Don Vito Corleone iniciando su imperio y la de Michael destruyéndolo mientras trata de mantenerlo, fueron un envido a grande en el argot castizo de las cartas de Coppola que le salió redonda. Le permitieron hacer la película que él quería y cómo quería, la convirtió en una superproducción sin limitar la apuesta narrativa, y ganó. Incluso le dejaron llamarla simplemente Parte II.
La tercera entrega en 1990, no tuvo el mismo peso en la historia y fue claramente más irregular, a pesar de que la interpretación de Michael se mantuvo a la altura, un personaje que no solo ha marcado su carrera de por vida, todavía hoy hace entrevistas en las que le preguntan por ella después de más de 50 años.
Serpico 1973: El inspector intruso

Volvemos atrás un año para detenernos en un trabajo diferente: la encarnación de un policía asfixiado por la podredumbre institucional. El individuo contra el sistema se había convertido en el mantra del Nuevo Hollywood. Una temática alimentada por el desencanto post-Vietnam y el estallido del caso Watergate.
Ese mismo 1973, Harry el fuerte (Magnum 44) abordó esta lucha enfrentándose a un escuadrón de agentes ejecutores. Más tarde, Robert Redford destaparía el escándalo político en Todos los hombres del presidente (1976), y el propio Al Pacino desafiaría al orden establecido desde la mirada ciudadana en la fabulosa Tarde de perros (1975).
Sidney Lumet era también el director en esta primera colaboración entre ambos, y consiguió exprimir a Pacino para que sacara su versión más paranoica, entregando un personaje con un arco dramático más grande si cabe.

Fiel a su método, Al Pacino patrulló durante semanas los distritos más peligrosos e interactuó con el verdadero policía. Buscaba capturar el dialecto neoyorquino, pero, sobre todo, necesitaba absorber el aislamiento agobiante que conlleva mantener una ética inquebrantable rodeado de compañeros corruptos.
La evolución física y estilística que sufre nos cuenta cómo se produce su inmersión en la historia. El novato de uniforme impecable muta hacia un paria contracultural. Deconstruye la autoridad dejándose crecer una tupida barba y vistiendo ropa hippie con amuletos estrafalarios, mostrando el desgaste físico que provoca la honestidad.
Serpico supone el contrapunto sin embargo a los tipos duros de la década como Popeye Boyle (Gene Hackman) o Harry Callahan (Clint Eastwood), él no es un policía implacable, sino que colapsa en las secuencias donde sus compañeros lo acorralan en callejones a punto de matarle en tiroteos ciegos. Su mirada refleja el pánico real.
Su interpretación aniquila la figura del policía invencible, entregándonos a un individuo vulnerable al borde del colapso. Ese esfuerzo le otorgó el Globo de Oro al Mejor Actor de Drama y otra nominación al Oscar, estaba coronando una década que todavía tenía un gran papel esperándolo.
Tarde de perros (1975): El atraco como espectaculo mediatico

Renovando su alianza con Sidney Lumet, Al Pacino entregó en Tarde de perros (Dog Day Afternoon, 1975) una de sus actuaciones más viscerales. La película siembra la semilla de una feroz crítica a la televisión estadounidense, que el propio director culminaría un año después en Network, un mundo implacable (1976).
Basada en un asalto real ocurrido en Brooklyn en 1972, la cinta muestra cómo un plan delictivo desastroso degenera en un espectáculo televisivo y un asedio policial asfixiante tanto a los atracadores, Al Pacino y John Cazale, como a los prisioneros.
Sonny Wortzik, un veterano de Vietnam, bisexual y con una familia fracturada necesita dinero para la cirugía de cambio de género de su amante, interpretado por Chris Sarandon. El actor deambula por el banco empapado en sudor, moviéndose como un animal acorralado al que se le funden las ideas antes de llevarlas a buen puerto en aquel verano neoyorquino.
Lo que eleva al personaje es su brutal credibilidad. Sonny destila humanidad, un don de gentes innegable y la chulería loca de un ignorante que se enfrenta a la autoridad. Esa actitud le sirve para ganarse el aplauso del público congregado en la calle, convirtiendo el atraco en una inesperada comunión contracultural.
Su forma de comportarse y la compasión hacia sus propios rehenes subvirtió el género de atracos y le valió a Al Pacino el merecido premio BAFTA al Mejor Actor Principal y de nuevo las nominaciones al Globo de Oro y el Oscar.
El precio del poder (Caracortada, 1983): el Tony Montana de Scarface

El precio del poder (Scarface, 1983) narra también el ascenso y caída de un capo, pero aniquila el clasicismo de la saga mafiosa anterior. Aquí no hay honor ni códigos, solo la brutalidad de un mundo donde la vida vale poco. El ambiente se vuelve kitsch, empapado en neón, sangre y el despilfarro absoluto del narcotráfico en Miami.
La película funciona como una reimaginación de la obra clásica homónima de 1932. La dirección recae en Brian De Palma, apoyado en un guion de Oliver Stone, un autor que devoraría la taquilla de los ochenta. Juntos construyeron el reverso tenebroso, grandilocuente y cocainómano del ansiado sueño americano.
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Aquí Al Pacino eliminó esa contención que había abrazado en sus inicios y se arrancó con una extroversión desatada. Encarna a Tony Montana, un agresivo refugiado llegado en el éxodo desde el puerto de Mariel a Estados Unidos. A diferencia del calculador Michael Corleone, Tony es un ejecutor, un rodillo humano con un lenguaje corporal felino y una agresividad constante.

Hay que reconocer el magnetismo que aporta Michelle Pfeiffer, construyendo un personaje profundamente enigmático que anticipa el rol que Sharon Stone inmortalizaría más de una década después en Casino (1995). No vamos a entrar en comparaciones.
El declive del protagonista culmina en la desquiciada masacre final, una coreografía ultraviolenta marca de la casa de Brian De Palma . Su inmortal: «Say hello to my little friend!», fue una de las perlas que dejó el guionista Oliver Stone.
La película dinamitó los límites de la violencia gráfica permitida en Hollywood y fue incomprendida y acribillada en su estreno, pero el tiempo y el videoclub la convirtieron después en una obra de culto reivindicada como La cosa de John Carpenter.
La cultura urbana absorbió el hit. Scarface elevó a Tony Montana a la categoría de deidad de culto en la lírica del hip-hop, era el mártir de la calle, el Puto Tony Montana.
El auge del Gangsta Rap se gestó en barrios marginales estadounidenses castigados por la pobreza y la epidemia del crack. Para los jóvenes de los suburbios de Nueva York o Los Ángeles, la historia de Tony Montana era una guía: Un refugiado sin un céntimo, discriminado por el sistema, que no pide permiso para triunfar y decide morir acribillado de pie antes que arrodillarse.
Heat (Fuego contra fuego, 1995): El cara a cara

Heat (Fuego contra fuego, 1995) se estrenó como un evento, tras años de especulación, logró lo imposible: ver a Al Pacino y Robert De Niro en el mismo plano, el que nunca compartieron en El padrino parte II. Michael Mann construyó un thriller coral que retrata la ciudad de Los Ángeles como una caja de cristal gélida, donde la obsesión y el rigor profesional devoran cualquier rastro de vida personal.
Al Pacino interpretaba a Vincent Hanna, un teniente de robos y homicidios cuyo tercer matrimonio se derrumba mientras él se obsesiona cazando criminales. Hanna es un policía con una adicción insana a la adrenalina de la persecución.
Pacino vuelve a dar ese rol de hiperactivo: grita, canta, improvisa diálogos para desestabilizar a los interrogados y habita un estado de alerta permanente. Es el polo opuesto al atracador de Robert De Niro, Neil McCauley, cuya quietud monacal y analítica funciona como un espejo zen frente al caos de su perseguidor.
El encuentro en la cafetería entre ambos personajes, y ambas estrellas a la vez, fue uno de los momentos más icónicos de los años noventa. Dos depredadores situados en lo más alto de su cadena alimenticia. Mann sabía los ingredientes con los que cocinaba, por eso el clímax es un plano contraplano: el respeto profesional tácito y la confesión de que, al final, están condenados a destruirse el uno al otro.
Su estilo de interpretación
Entre la implosion silenciosa y el estallido teatral
Si analizamos cómo se enfrentaba a sus personajes sobre todo en sus mejores años, desde 1972 a 1983. Su trayectoria no es lineal, sino un péndulo que viaja desde la contención absoluta hasta un desbordamiento físico que devora la pantalla, y que fue principalmente su estilo más reconocible en las décadas posteriores.
En sus inicios, apostó por la implosión silenciosa, lo que proyectaba un peligro latente mucho más amenazante. Ese control le permitió construir la opacidad de Michael Corleone. Aprovechaba su constitución física aparentemente frágil y una voz rasposa para proyectar silencios largos, que casi nos obligan a inclinarnos hacia la pantalla para descifrar qué pensaba.
Sin embargo, en los años ochenta y noventa su estilo dio un giro radical hacia un expresionismo desatado que descolocó a los críticos tradicionales. Los susurros y las pausas cedieron el paso a exabruptos vocales atronadores, una gestualidad amplia y monólogos largos y acelerados que tomaban el mando absoluto de la escena.

Desde la chulería intimidatoria de un coronel ciego en Esencia de mujer (Perfume de mujer, 1992), hasta el grandilocuente discurso de Un domingo cualquiera (1999), pulgada a pulgada, como él mismo decía, el actor se hacía dominador absoluto del histrionismo. Hay papeles de esta época como Pactar con el diablo (El abogado del diablo, 1997), donde directamente nos apabulla con su ira.
Toda esa fuerza arrolladora abruma, pero no por ello mejora el gran actor que ha dejado en otros roles más contenidos. Su premio Óscar a Mejor Actor Principal en la gala de 1993, se ha discutido no porque no lo merezca, sino porque no fue quizá su mejor interpretación.
El ecosistema argumental: Cuales son las obsesiones temáticas presentes en la filmografía de Pacino
Analizando el mapa de su filmografía, hemos trazado un esquema que sintetiza cuáles han sido sus temáticas más representativas y la evolución de sus personajes, para entender qué arquetipos ha representado mejor Al Pacino.
Su variada y rica carrera escapa de encasillamientos, con lo que su arco es amplio.
| Temática | Arquetipo del protagonista | Películas ejemplos de ello |
|---|---|---|
| Poder, Culpa y Decadencia | El patriarca trágico / El Rey Lear oscuro y aislado | El Padrino (I, II, III), El precio del poder (Scarface) |
| Corrupción del sistema y ética | El cruzado solitario o marginado cívico en colapso | Serpico, El informante, Justicia para todos |
| Marginalidad y Caos Callejero | El antihéroe desesperado, desahuciado o criminal menor | Pánico en Needle Park, Tarde de perros |
| Redención y Nostalgia | El veterano melancólico en busca de perdón o afecto | Carlito’s Way, Frankie y Johnny, The Irishman |
Curiosidades
Al Pacino dijo no a la galaxia, ¿Por qué?
En la década de los setenta, Al Pacino se convirtió en el actor al que todos llamaban primero. Así que cuando George Lucas estaba gestando Star Wars le pasó el guion con la idea de que encarnara al cazarrecompensas Han Solo, pero la ópera espacial de Lucas estaba a años luz, nunca mejor dicho, del tipo de personajes que estaba haciendo.
Cuando lo leyó, además reconoció que no entendía el proyecto ni sabía como podría aportar profundidad al personaje. Al apartarse tuvieron que buscar en un largo casting a su sustituto, que acabó siendo el que daba las réplicas a los actores en las pruebas de cámara, un joven Harrison Ford que desprendía ese aura chulesca y pasota mientras las leía.
Tampoco no fue el único papel importante que dejó pasar, en la posición en la que se encontraba entre los 70 y 90, los trabajos le llovían, así que dejó pasar algunas películas y personajes que otros hubieran matado por protagonizar.
Por ejemplo, dijo no a interpretar a Ted Kramer que acabó suponiendo el Oscar para su compañero generacional Dustin Hoffman en Kramer contra Kramer (1979). Coppola quiso que hiciera el papel de Martin Sheen en Apocalypse Now, pero fue previsor porque conocía los métodos caóticos del director y sabía que rodar en la jungla se convertiría en el infierno que después fue.
Pero el papel en el que quizá nunca pensaste que estaría era en el de ese dandy maduro que enamoró a una prostituta en 1990, fue la primera opción para el papel de Richard Gere en Pretty Woman, y aunque lo rechazó porque no se veía en ese cuento de hadas moderno, aceptó de su director Gerry Marshall la propuesta para hacer al año siguiente un romance más áspero con Frankie & Johnny (1991) junto a Michelle Pfeiffer.

Enlaces de interés
Recopilamos algunos recursos y sitios de lectura más allá de los evidentes en los que puedes encontrar más información sobre Al Pacino.
- Impacto de Scarface y Tony Montana: Leer en Clarín
- Cara a cara de Pacino y De Niro en Heat por Primer Vídeo: Ver en YouTube
- Artículo sobre el impacto de El padrino 50 años después: Leer en Vozpopuli
Por qué Al Pacino está en FilmNookset
Al Pacino forma parte de la historia del cine de forma ineludible, seas de la generación que seas le has visto en El Padrino, El precio del poder, Heat, Ocean’s 13 o Érase una vez en… Hollywood. Cualquier cinéfilo te ha recomendado Sérpico o Tarde de perros, y Un domingo cualquiera te lo has encontrado en Glengarry Glen Ross.
No hay muchos actores que sean capaces de transmitir la fría templanza de un criminal sin escrúpulos y después explotar con esa fuerza de la naturaleza. Siempre hemos admirado a esos actores que son capaces de llevarnos al límite de las emociones con la vena hinchada.
Sus monólogos, su presencia inquieta, su capacidad de transmitir el liderazgo y esa osadía callejera le convierten en un intérprete polifacético. Puede que tus preferencias miren a otro lado, pero no se puede obviar el trabajo que ha dejado en sus interpretaciones.
Al Pacino no tiene 9 nominaciones al Oscar porque ha sido un consentido de la Academia, sino porque ha llenado su carrera de prestigio gracias a un talento de clase A. Tenemos más de cincuenta años de carrera para seguir descubriendo joyas ocultas como Frankie & Johnny (1991) o Justicia para todos (1979), y los sentidos alerta para defender a nuestro capo, todo un Don Corleone.
Películas de Al Pacino
Pacino sigue siendo un actor de momento en activo, en 2026 estrena Lear Rex junto a Jessica Chastain, o Killing Castro en el debut en un largometraje del director de vídeos musicales Eif Rivera.
Recogemos aquí su filmografía desde sus inicios hasta la actualidad.
| Título en español | Título original | Año de estreno |
|---|---|---|
| Yo, Natalia | Me, Natalie | 1969 |
| Pánico en Needle Park | The Panic in Needle Park | 1971 |
| El padrino | The Godfather | 1972 |
| Serpico | Serpico | 1973 |
| El espantapájaros | Scarecrow | 1973 |
| El padrino. Parte II | The Godfather Part II | 1974 |
| Tarde de perros | Dog Day Afternoon | 1975 |
| Un instante, una vida | Bobby Deerfield | 1977 |
| Justicia para todos | …And Justice for All | 1979 |
| A la caza | Cruising | 1980 |
| ¡Autor, autor! | Author! Author! | 1982 |
| El precio del poder (Caracortada) | Scarface | 1983 |
| Revolución | Revolution | 1985 |
| Melodía de seducción | Sea of Love | 1989 |
| Dick Tracy | Dick Tracy | 1990 |
| El padrino. Parte III | The Godfather Part III | 1990 |
| Frankie & Johnny | Frankie and Johnny | 1991 |
| Esencia de mujer (Perfume de mujer ) | Scent of a Woman | 1992 |
| Glengarry Glen Ross (Éxito a cualquier precio) | Glengarry Glen Ross | 1992 |
| Atrapado por su pasado | Carlito’s Way | 1993 |
| Heat (Fuego contra fuego) | Heat | 1995 |
| Two Bits | Two Bits | 1995 |
| City Hall (La sombra de la corrupción) | City Hall | 1996 |
| Donnie Brasco | Donnie Brasco | 1997 |
| Pactar con el diablo (El abogado del diablo) | The Devil’s Advocate | 1997 |
| Un domingo cualquiera | Any Given Sunday | 1999 |
| El dilema | The Insider | 1999 |
| Chinese Coffee | Chinese Coffee | 2000 |
| Insomnio | Insomnia | 2002 |
| Relaciones confidenciales | People I Know | 2002 |
| Simone | S1m0ne | 2002 |
| La prueba | The Recruit | 2003 |
| Una relación peligrosa (Gigli) | Gigli | 2003 |
| El mercader de Venecia | The Merchant of Venice | 2004 |
| Apostando al límite (Dos por el dinero ) | Two for the Money | 2005 |
| 88 minutos | 88 Minutes | 2007 |
| Ocean’s 13 (Ocean’s Thirteen) | Ocean’s Thirteen | 2007 |
| Asesinato justo | Righteous Kill | 2008 |
| No conoces a Jack | You Don’t Know Jack | 2010 |
| Jack y su gemela | Jack and Jill | 2011 |
| Policías de Queens | The Son of No One | 2011 |
| No somos animales | No somos animales | 2012 |
| Tipos legales (Tres tipos duros) | Stand Up Guys | 2012 |
| Phil Spector | Phil Spector | 2013 |
| Salomé | Salomé | 2013 |
| La sombra del actor | The Humbling | 2014 |
| Señor Manglehorn | Manglehorn | 2014 |
| Nunca es tarde | Danny Collins | 2015 |
| Corrupción y poder | Misconduct | 2016 |
| El juego del ahorcado | Hangman | 2017 |
| Los piratas de Somalia | The Pirates of Somalia | 2017 |
| Paterno | Paterno | 2018 |
| El irlandés | The Irishman | 2019 |
| Érase una vez en… Hollywood | Once Upon a Time in Hollywood | 2019 |
| Historia de una traición | American Traitor: The Trial of Axis Sally | 2021 |
| La casa Gucci | House of Gucci | 2021 |
| Billy Knight | Billy Knight | 2023 |
| El método Knox | Knox Goes Away | 2023 |
| Modigliani, tres días en Montparnasse | Modi, Three Days on the Wing of Madness | 2024 |
| The Ritual | The Ritual | 2025 |
| Killing Castro | Killing Castro | 2026 |
| Lear Rex | Lear Rex | 2026 |
Premios y nominaciones
Premios Óscar

| Categoría y película | Resultado |
|---|---|
| Mejor actor de reparto (1973) – El Padrino | Nominado |
| Mejor actor en rol principal (1974) – Serpico | Nominado |
| Mejor actor en rol principal (1975) – El Padrino. Parte II | Nominado |
| Mejor actor en rol principal (1976) – Tarde de perros | Nominado |
| Mejor actor en rol principal (1980) – Justicia para todos | Nominado |
| Mejor actor de reparto (1991) – Dick Tracy | Nominado |
| Mejor actor de reparto (1993) – Glengarry Glen Ross | Nominado |
| Mejor actor en rol principal (1993) – Esencia de mujer | Ganador |
| Mejor actor de reparto (2020) – El irlandés | Nominado |
Otros Premios y Nominaciones
| Organismo y año | Categoría | Resultado |
|---|---|---|
| Globos de Oro (1974) | Mejor actor en película Drama – Serpico | Ganador |
| Globos de Oro (1993) | Mejor actor en película Drama – Esencia de mujer | Ganador |
| Globos de Oro (2001) | Premio Cecil B. DeMille Honorífico – Honor a la Trayectoria cinematográfica | Ganador |
| Globos de Oro (2004) | Mejor actor en Miniserie o Telefilme – Angels in America | Ganador |
| Globos de Oro (2011) | Mejor actor en Miniserie o Telefilme – You Don’t Know Jack | Ganador |
| Premios BAFTA (1975) | Mejor actor en papel principal – El Padrino. Parte II | Nominado |
| Premios BAFTA (1976) | Mejor actor en papel principal – Tarde de perros | Ganador |
| Premios Emmy (2004) | Mejor actor principal en miniserie o película – Angels in America | Ganador |
| Premios Emmy (2010) | Mejor actor principal en miniserie o película – You Don’t Know Jack | Ganador |
| Premios Tony (1969) | Mejor actor de reparto en una obra teatral – Does a Tiger Wear a Necktie? | Ganador |
| Premios Tony (1977) | Mejor actor principal en una obra teatral – The Basic Training of Pavlo Hummel | Ganador |


