Quién era George Roy Hill
| Ficha de datos | Información |
|---|---|
| Fecha de nacimiento | 20 de diciembre de 1921 |
| Fecha de fallecimiento | 27 de diciembre de 2002 (81 años) |
| Altura | 1,78 m |
| País de origen | Estados Unidos |
| Años en activo | 1950-1988 |
Biografía George Roy Hill
George Roy Hill nació en Minneapolis en 1921, en una familia que era dueña del periódico local Minneapolis Tribune, con lo que no tuvo problemas económicos en su infancia, de hecho su estatus le permitió cumplir uno de sus sueños infantiles, que era volar.
A los 16 años obtuvo su licencia de piloto, pudiendo seguir las pericias de sus héroes de la Primera Guerra Mundial, pero sobre todo del piloto de acrobacias apodado «Speed» Holman. La aviación ha sido después un tema recurrente en su filmografía, en Matadero cinco (1972), pero sobre todo en El carnaval de las águilas (1975).
Pero antes de eso, estudió en la universidad de Yale, donde descubrió su gusto por la música clásica y el compositor clásico Johann Sebastian Bach. Allí se graduó en 1943, pero en octubre de aquel año ya estaba como voluntario para actuar como piloto en la Segunda Guerra Mundial, recibiendo la prestigiosa insignia de las Alas de Oro.
Allí formó parte del escuadrón VMR-152 que se dedicaban al transporte tropas y mercancía, no al combate, pero a pesar de ello estuvo cerca de zonas de riesgo. Cuando volvió en 1945, aprovechó la Ley GI Bill como hicieron otras estrellas que venían de la guerra como Charles Bronson, así financió sus estudios de literatura e interpretación en Dublin.
En 1949 regresó a Estados Unidos con la idea de seguir trabajando en el teatro como había hecho en Irlanda, y consiguió hacer giras con una compañía que representaba obras de Shakespeare además de hacer trabajos en la radio. En ese periodo conoció y se casó con la actriz Luisa Horton, pero tuvo que ir de nuevo a la Guerra de Corea en 1952. Estando allí tomó conciencia de que el escenario no era lo suyo, sufría de ansiedad incluso antes de subir al escenario, así que empezó a escribir.
Carrera como Director
Desde la televisión a Broadway
Primero escribió textos autobiográficos y luego guiones que vendió para la serie de éxito Kraft Television Theater, así comenzó a tener oportunidades de ayudante de dirección hasta que entre el 57 y 59 dirigió cuatro programas que serializaban en directo obras dramáticas en Playhause 90.

Este fue su gran aprendizaje, que le permitió también en aquella época que le encargaran la dirección en estrenos de Broadway, un paso que le aportó además la convivencia y la gestión de actores, como trabajar con Anthony Perkins durante 564 funciones con Look Homeward, Angel, una obra ganadora del Premio Pulitzer y donde él mismo consiguió una nominación al premio Tony.
Después de aquella etapa, su oportunidad en Hollywood era cuestión de tiempo, y llegó con Reajuste matrimonial (Del matrimonio al amor, 1962), escrita por el reputado autor Tennessee Williams que él mismo acababa de dirigir en Broadway. En ella contó con una joven Jane Fonda en uno de sus primeros papeles.
Sus conocimientos musicales los empieza a poner al servicio de sus películas, en El irresistible Henry Orient (1964) donde Peter Sellers daba vida a un concertista de piano venido arriba y su formación de Yale la pone al servicio de las escenas en las que se toca música en directo. Fue otra comedia más en la que él confiaba, incluso la llevó después a Broadway, pero cuya historia no vendió tanto fuera de su imaginario.
Aún así tuvo la oportunidad de dirigir una de las películas más ambiciosas de 1966, Hawai, que tuvo un presupuesto cercano a los 15 millones de dólares, una barbaridad para la época. En ella, y en Millie, una chica moderna (1966), tuvo como estrella a la mujer del momento, Julie Andrews, reciente ganadora del Oscar por Mary Poppins y nominada por The Sound of Music.

La relación entre los dos fue excelente, de lo que se beneficiaron artísticamente ambos, Andrews, que tenía entonces una posición de poder en la industria, le salvó de las presiones que tenía el director por los retrasos en el rodaje de Hawai, y ella veía en el a un cineasta con talento que le permitía trabajar un arco dramático fuera de su aura infantil. Esa química la repitieron en el musical adulto sobre Millie, donde la actriz explotó una sensualidad femenina que hasta entonces se la había negado. Hill transforma su vestuario en la primera escena de institutriz encorsetada , su origen, a joven con estilo francés y minifalda.
Sus grandes éxitos

Pero su primer gran éxito vino su siguiente película, Dos hombres y un destino (Butch Cassidy, 1969). Ese western crepuscular donde dos forajidos escapan de un oeste que ya no quiere a pistoleros, y en el que demuestra por primera vez que donde mejor se mueve es dirigiendo dinámicas masculinas, pero llevándolas al terreno cómico, que era parte de su sello.
La historia no fue redonda del todo, es verdad que en la segunda parte cuando los tres personajes ya están en Bolivia, falta algo de cohesión y sobra quizá música, esa que en nuestra opinión sí es pertinente durante la escena de la bicicleta, con la música de «Raindrops Keep Fallin’ on My Head» , que rebaja la tensión masculina de pistoleros para llevar la mente del espectador a 1969.
De ella siempre se destaca la química entre la pareja protagonista, Paul Newman y Robert Redford, pero algo de mérito tuvo aquí Roy Hill, que supo dirigirles y sacar un western que sale de lo convencional y que todavía hoy está entre los mejores de la historia.
Pero su cima de popularidad y probablemente artística llegó con El golpe (1973), donde volvió a juntar a estas dos mega estrellas que aquí funcionan como un reloj sincronizado de carisma y astucia. Paul Newman es el estratega, un timador de altos vuelos, y Redford un carterista del timo, pero juntos montan un equipo que es capaz de sorprendernos a todos.


La película está ambientada en la Gran Depresión, donde emerge la pillería y cada uno se sacaba el dinero de donde podía. Este contexto es clave para la película, porque Hill lo aprovecha para contarnos una historia lineal dividida en capítulos, que funcionan como partes de una película que homenajea al cine de los años 30 con sus transiciones y colores, y también a los interludios del cine mudo.
Esa decisión, además de enseñar al espectador solo lo necesario para seguir la historia, antes de demostrarnos a todos que podemos ser tan víctimas de la estafa como Doyle Lonnegan (Robert Shaw), fueron en parte decisiones que la Academia seguramente valoró para acabar dándole el Oscar a Mejor Director.
El Golpe en un taquillazo que con un presupuesto de 5.5 millones de dólares, obtuvo una recaudación total por encima de los 250 millones. Pero además consiguió diez nominaciones al Oscar, de los cuáles se llevó siete, incluyendo a Mejor Película.

Tras este gran éxito, Roy Hill casi tenía carta blanca para hacer la película que quisiera, y de ahí sale su trabajo más personal, basada en sus propias vivencias de juventud como piloto y contando de nuevo con Robert Redford dirigió El carnaval de las Águilas (1975), una historia sobre un instructor de aviación que guarda el pesar de no haber podido participar en la Primera Guerra Mundial y se inventa grandes aventuras vividas.
La película tenía a su favor la exigencia del propio Hill de rodar escenas reales, algunas incluso con aviones pilotados por él mismo, queriendo trasladar esa sensación de realismo que después el propio Tom Cruise quiso mantener en Top Gun: Maverick (2022) alegando querer hacer un espectáculo cinematográfico sin efectismos.
En este caso el público no la aceptó igual, porque el tono no era de pura aventura, pero las escenas de vuelo y la presencia de Redford la han mantenido en el tiempo como una de las mejores películas sobre aviación.
Curiosamente Roy Hill ya nunca consiguió remontar el vuelo, y sus films a partir de este fueron decayendo en impacto y reconocimiento, a pesar de que El castañazo (Todo vale, 1977) nos parece una de las películas más divertidas hechas nunca sobre el Hockey y que Un pequeño romance (1979) con un veterano Laurence Olivier y una jovencísima Diane Lane, presenta algunas imágenes preciosas sobre la historia romántica de dos adolescentes.

Años 80 y últimas películas
En los años 80 su cine ya no podía competir con los grandes Blockbusters de la década, ni con autores más jóvenes, aunque dirigió todavía El Mundo Según Garp (1982), protagonizada por Robin Williams y nominada a Mejor Película por la Asociación de Críticos Americanos, un thriller de espionaje con Diana Keaton, La chica del tambor (1984), y una comedia alocada con Chevy Chase, Aventuras y desventuras de un yuppie en el campo (1988), a la postre, el último trabajo que nos dejó.
Enfermedad y fallecimiento
En la década de los 90 fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson, prácticamente a la vez que el icónico protagonista de Regreso al futuro, Michael J. Fox, pero a diferencia de este su lucha fue privada. George Roy Hill falleció el 27 de diciembre de 2002 en su domicilio de Nueva York, ya muy debilitado por los efectos de la enfermedad, a la edad de 81 años.
Filmografía: Películas de George Roy Hill
| Título en España | Título Original | Año de Estreno |
|---|---|---|
| Reajuste matrimonial | Period of Adjustment | 1962 |
| Cariño amargo – Pasiones en conflicto | Toys in the Attic | 1963 |
| El irresistible Henry Orient (Dos chicas y un seductor) | The World of Henry Orient | 1964 |
| Hawái | Hawaii | 1966 |
| Millie, una chica moderna | Thoroughly Modern Millie | 1967 |
| Dos Hombres y un Destino (Butch Cassidy) | Butch Cassidy and the Sundance Kid | 1969 |
| Matadero cinco | Slaughterhouse-Five | 1972 |
| El Golpe | The Sting | 1973 |
| El Carnaval de las Águilas | The Great Waldo Pepper | 1975 |
| El castañazo (Todo vale) | Slap Shot | 1977 |
| Un Pequeño Romance | A Little Romance | 1979 |
| El Mundo Según Garp | The World According to Garp | 1982 |
| La Chica del Tambor | The Little Drummer Girl | 1984 |
| Aventuras y Desventuras de un Yuppie en el Campo | Funny Farm | 1988 |
Nota: En los títulos en español, añadiremos las películas con sus títulos en España, y entre paréntesis como se estrenaron en Latinoamérica.
Premios y nominaciones
Premios Oscar
| Año | Película / Categoría | Resultado |
|---|---|---|
| 1974 | El golpe – Mejor dirección | Ganador |
| 1974 | El golpe – Mejor película | Ganador |
| 1970 | Dos hombres y un destino – Mejor dirección | Nominado |
| 1970 | Dos hombres y un destino – Mejor película | Nominado |
Ver otros premios y nominaciones
Otros premios y nominaciones
| Organismo y año | Película / Categoría | Resultado |
|---|---|---|
| Globos de Oro (1970) | Dos hombres y un destino – Mejor película (Drama) | Nominado |
| Globos de Oro (1968) | Millie, una chica moderna – Mejor película (Comedia o musical) | Nominado |
| Globos de Oro (1965) | El irresistible Henry Orient – Mejor película (Comedia o musical) | Nominado |
| Globos de Oro (1963) | Reajuste matrimonial – Mejor película (Comedia) | Nominado |
| Globos de Oro (1957) | Playhouse 90 (Serie de TV) – Mejor serie dramática | Ganador |
| Premios BAFTA (1971) | Dos hombres y un destino – Mejor dirección | Ganador |
| Premios BAFTA (1971) | Dos hombres y un destino – Mejor película | Ganador |
| Festival de Cannes (1972) | Matadero cinco – Palma de Oro: Mejor película | Nominado |
| Festival de Cannes (1972) | Matadero cinco – Premio del Jurado | Ganador |
| Sindicato de Directores – DGA (1974) | El golpe – Mejor dirección | Ganador |
| Sindicato de Directores – DGA (1973) | Matadero cinco – Mejor dirección | Nominado |
| Sindicato de Directores – DGA (1970) | Dos hombres y un destino – Mejor dirección | Nominado |
Curiosidades sobre el director
Enlaces de interés
George Roy Hill gana el Oscar de 1974 a mejor director por El golpe.
- Nota de Los Ángeles Times tras su fallecimiento en 2002 (Inglés): Leer en Latimes.com
Por qué no debemos olvidar George Roy Hill
La historia del cine es una extensa pradera donde han campado innumerables cineastas de gran talento, la crítica muchas veces tiende a ensalzar a aquellos más arriesgados, los experimentales que abanderaron movimientos como Jean Luc Godard en Francia o Visconti en Italia, incluso a los clásicos que dominaron géneros como John Ford. Pero entierran a artesanos como Roy Hill por no arriesgar en cada trabajo.
Pero su cine ha dejado seguidores y algunos de ellos autores ilustres, Steven Spielberg y Quentin Tarantino han reconocido su devoción por El Golpe, o James Mangold (Logan, 2017) por El carnaval de las Águilas. Pero además de sus grandes éxitos, tiene joyas olvidadas como la ganadora de la Palma de Oro en Cannes, Matadero cinco.
Nosotros sí le reivindicamos, no concebimos la historia del cine si no hubiera pasado por sus manos expertas para el montaje, y nos hubiera hecho un par de acrobacias aéreas y algún truco de cartas para robarnos el corazón, descubriendo antes que nadie que entre Newman y Redford había más dinamita que cien golpes bien dados, su obra maestra a ritmo del piano magistral de Scott Joplin.


