Ficha personal de Robert Rossen
| Datos | Información |
|---|---|
| Fecha de nacimiento | 16 de marzo de 1908 |
| Fecha de fallecimiento | 18 de febrero de 1966 (57 años) |
| Estatura | 1,69 m |
| País de origen | Estados Unidos (Nueva York) |
| Profesión | Director, guionista, productor |
| Años en activo | 1937-1964 |
Biografía de Robert Rossen
Introducción

Robert Rossen nació el 16 de marzo de 1908 en Nueva York, y pasó su infancia en el Lower East Side, donde creció entre pandilleros probando en su adolescencia dos deportes o disciplinas que tendrían después gran importancia en su filmografía.
Primero el boxeo, donde llegó a participar en peleas profesionales bajo el nombre de “Rosey Rosen” y cuya experiencia dejó representada en la película Cuerpo y Alma (Body and Soul) de 1947, y después el billar, donde actuaba como “hustler”, exactamente el mismo modus operandi que usaba Eddie Felson en su personaje de El buscavidas (El audaz), para engañar y ganar dinero con apuestas.
Rossen se formó en los escenarios teatrales de Nueva York, y fue gracias a su obra de Broadway The Body Beautiful, que llamó la atención de la Warner Bros. Pero pronto tomó una decisión que después tendría una importancia capital en carrera, en 1936, y debido a su origen marginal se afilió al Partido Comunista de los Estados Unidos (CPUSA).
Este compromiso político y su ideología estuvo presente después en muchos de sus guiones y películas a pesar de que poco a poco se fue distanciando de él, terminando su afiliación en 1949, justo tras estallar las Listas Negras de Hollywood. Estas se originaron después de que algunos miembros de la industria se negaran a testificar frente al Comité de Actividades Antiamericanas, en un momento de paranoia que desembocó en una Caza de brujas contra otras personalidades de la industria que habían pertenecido al partido comunista.
Rossen fue citado para declarar en 1951, y ante su negativa para reconocer su afiliación o dar nombres de otros miembros fue incluido en las temidas listas, lo que arruinó su prometedora carrera y llegó a traerle graves problemas incluso con su residencia. Fue por esto que, ante una segunda oportunidad (en 1953) decidió delatar hasta 57 miembros del Partido Comunista, lo que le colocó en una situación comprometida de por vida pero a la vez le permitió retomar la normalidad.
Carrera como director
En lo estrictamente cinematográfico, Rossen comenzó como guionista para los estudios Warner. Antes de gritar “¡Acción!”, ya había coescrito películas como Ellos no olvidarán (1937) y Defiendo mi vida (1939). En ellas relataba historias sobre corrupción, amores imposibles y asesinatos.
Rossen tendía a trabajar sobre guiones de cine negro que empezaban a gustar entre directores del género como Mervyn LeRoy, Raoul Walsh o Michael Curtiz (Casblanca, 1941), con quien trabajó en la más aventurera El lobo del mar (1941).

No fue hasta 1947, cuando dio el salto a la dirección en la ya mencionada Cuerpo y alma (1947), en la que contaba su visión personal sobre un deporte que conocía muy bien a través de la vida de un púgil, que estaba inspirado en el boxeador real Barney Ross. La película, protagonizada por John Garfield fue muy elogiada y representaba esa visión oscura sobre el trasfondo del mundo del ring y la corrupción del poder que el director mantendría como temática recurrente durante su filmografía posterior.

Ese mismo año, Rossen estrenó también Johnny O’Clock (1947), un film noir como tantos que había escrito pero esta vez dirigiendo a las órdenes de un gran estudio. Fue el actor Dick Powell quien confió en Rossen, pidiendo a la productora que le dejaran realizar la cinta.
Pero su primer Everest llegaría en 1949 con El político (Decepción), feroz adaptación de la novela de Robert Penn Warren sobre la corrupción en la vida pública. Rossen escribió y dirigió esta historia inspirada en el polémico gobernador Huey Long, dotándola de un tono semidocumental y actuaciones memorables como la de Broderick, que ganó el Oscar. Y es que la película arrasó en los Premios de la Academia de aquel año (Mejor Película, Mejor Actor para Broderick Crawford, entre otros) y le valió a Rossen una nominación al Oscar al mejor director, no se lo llevó, pero ganó el Globo de Oro a la mejor dirección por su trabajo.

El político fue un éxito rotundo pero, justo cuando alcanzaba la cima con un drama sobre la corrupción política, sería llamado a declarar ante los políticos de verdad en el Comité de Actividades Antiestadounidenses (HUAC).
En efecto, en 1951 la carrera de Rossen sufrió un jarro de agua fría. Tras ser citado por la agencia gubernamental que acusaba y desvelaba a los activistas y simpatizantes comunistas, se negó a declarar y Rossen, que había conseguido ser un director estrella, se vio de la noche a la mañana sin poder trabajar, pero finalmente decidió salvar su carrera, y tras su nueva declaración dos años más tarde y con el estigma de delator pudo ser liberado del ostracismo.
Su siguiente película fue una co-producción italiana rodada en el país transalpino, Mambo (1954), con el dinero de Dino de Laurentiis y protagonizada por la estrella del momento Silvana Mangano y Vittorio Gassman.

De vuelta a Hollywood, cogió el testigo para rodar una superproducción épica en España, Alejandro el Magno (1956), con Richard Burton encarnando al conquistador macedonio. Este volantazo fue un cambio de registro total, una pacto con los estudios para grabar una película grande, al estilo de los peplum de la época, para sellar la paz definitiva entre él y los estudios.
Sin embargo, volvió a sus temas controvertidos en 1957, dirigiendo Una isla al sol, un drama coral ambientado en el Caribe colonial que aborda tanto el propio racismo como las relaciones interraciales llegando a ser un film muy polémico en su estreno. En este sentido, la película protagonizada por James Mason, Joan Fontaine y Harry Belafonte, fue adelantada a su tiempo llegando incluso a ser prohibida en algunos sitios de Estados Unidos.
En 1959 firmó su único western en Llegaron a Cordura, con un reparto de lujo en el que estaban Gary Cooper y Rita Hayworth y ambientada en la Revolución Mexicana. No consiguió sacarle todo el jugo de todas formas ni a las estrellas con las que contó ni al género, pero volviendo a sus orígenes si entregó una de sus películas más recordadas.
Junto a Paul Newman, Jackie Gleason, Piper Laurie y George C. Scott entregó El buscavidas (El audaz, 1961), la película que escarbaba en sus vivencias como “hustler” y que ha sido desde entonces el mejor reflejo de esa época negra de salas de billar humeantes y apuestas a lo largo de Estados Unidos.


Su perfecto dominio de la temática y estilo áspero y realista pusieron de su lado a la crítica, y gracias a las estrellas, la taquilla también funcionó. El buscavidas (The Hustler) obtuvo 9 nominaciones al Oscar, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección, y nominaciones para todos sus actores. Al final ganó la fotografía en Blanco y Negro y la dirección artística, pero la sensación es que había firmado una película brillante que además captó el interés del público por el billar, pasando de ser un deporte minoritario a llenar salas a lo largo de todo el país.
El último largometraje de Rossen como director fue Lilith (1964), un drama psicológico protagonizado por Warren Beatty y Jean Seberg. Una película que consideraba su trabajo más personal y que explora una relación tóxica entre un terapeuta de un hospital psiquiátrico y una paciente capaz de encandilar a todos. Pero el director venía de un gran éxito como El buscavidas y Lilith era demasiado íntima, así que a pesar de ser bien acogida por la crítica el público no conectó igual.
Robert Rossen falleció poco después del estreno, en 1966, a los 57 años, debido a una afección cardíaca, aunque llevaba años con la salud debilitada. Seis años antes recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Enlaces de interés sobre Robert Rosssen
- Robert Rossen. El director y el político – Vídeo documental de la UNED (Universidad Española a Distancia) sobre la vida y obra de Rossen, con análisis de expertos (2006) canal.uned.es. Un repaso en español a su carrera, incluyendo su etapa teatral y su conflicto con la lista negra.
- Artículo de Fotogramas: sobre los artistas incluidos en las listas negras e Hollywood
Películas de Robert Rossen y filmografía
Estas son todas las películas en las que participó, ya sea como guionista, director o productor, ordenadas por año de estreno:
| Título en español | Título original | Año y rol |
|---|---|---|
| La mujer marcada | Marked Woman | 1937 (Guionista) |
| Ellos no olvidarán | They Won’t Forget | 1937 (Guionista) |
| Racket Busters (Título V.O.) | Racket Busters | 1938 (Guionista) |
| Defiendo mi vida | Dust Be My Destiny | 1939 (Guionista) |
| Los violentos años veinte | The Roaring Twenties | 1939 (Guionista) |
| A Child Is Born (Título V.O.) | A Child Is Born | 1940 (Guionista) |
| Blues in the Night (Título V.O.) | Blues in the Night | 1941 (Guionista) |
| El lobo de mar | The Sea Wolf | 1941 (Guionista) |
| Al filo de la oscuridad | Edge of Darkness | 1942 (Guionista) |
| Un paseo bajo el sol | A Walk in the Sun | 1945 (Guionista) |
| El extraño amor de Martha Ivers | The Strange Love of Martha Ivers | 1946 (Guionista) |
| Cuerpo y alma | Body and Soul | 1947 (Director) |
| Johnny O’Clock | Johnny O’Clock | 1947 (Director y guionista) |
| La hija del pecado | Desert Fury | 1947 (Guion) |
| El político (Decepción) | All the King’s Men | 1949 (Director y guionista) |
| Toros bravos | The Brave Bulls | 1951 (Director y productor) |
| Mambo | Mambo | 1954 (Director y guionista) |
| Alejandro el Magno | Alexander the Great | 1956 (Director y guionista) |
| Una isla al sol | Island in the Sun | 1957 (Director) |
| Llegaron a Cordura | They Came to Cordura | 1959 (Director) |
| El buscavidas (El audaz) | The Hustler | 1961 (Director, productor y guionista) |
| Lilith | Lilith | 1964 (Director, productor y guionista) |
Premios y nominaciones

Premios Oscar
| Categoría | Película | Resultado |
|---|---|---|
| Mejor película | El político (Decepción, 1949) | Ganador |
| Mejor dirección | El político (Decepción, 1949) | Nominado |
| Mejor guion | El político (Decepción, 1949) | Nominado |
| Mejor película | El buscavidas (El audaz, 1961) | Nominado |
| Mejor dirección | El buscavidas (El audaz, 1961) | Nominado |
| Mejor guion adaptado | El buscavidas (El audaz, 1961) | Nominado |
Otros premios y nominaciones
| Organismo y año | Categoría / Película | Resultado |
|---|---|---|
| Globos de Oro (1950) | Mejor dirección – El político (Decepción) | Ganador |
| Globos de Oro (1950) | Mejor película – Drama – El político (Decepción) | Ganador |
| Globos de Oro (1962) | Mejor película – Drama – El buscavidas (El audaz) | Nominado |
| BAFTA (1962) | Mejor película – El buscavidas (El audaz) | Nominado |
Curiosidades y detalles adicionales
Inspiración política real: El político (Decepción, 1949) está basada en la novela All the King’s Men, que a su vez se inspiró en la figura real de Huey Long, un gobernador de Luisiana conocido por sus métodos populistas y corruptelas. Rossen, con su conocida ideología izquierdista, se volcó en la historia como si fuera un ajuste de cuentas personal. Irónicamente, tras estrenar la película sobre un político investigado, él mismo fue investigado por políticos en el HUAC, pasaje que ya hemos comentado.
Colaboraciones con estrellas: A lo largo de su carrera, Rossen trabajó con actores de la talla de Bette Davis (él coescribió La mujer marcada), Humphrey Bogart (Los violentos años veinte y Racket Busters llevan su firma como guionista), John Garfield (su amigo y cómplice en varios proyectos) o Paul Newman. También dirigió a una joven Jean Seberg en Lilith. También era conocido por ser un director exigente y de fuerte personalidad, pero muchos actores con los que trabajó valoraron su respeto por el intérprete, algo que no siempre era habitual, por ejemplo Hitchcock era conocido por su desprecio al trabajo de sus actores. Esto se debía a que en sus inicios había dirigido teatro, y por ejemplo Piper Laurie recordó que durante El buscavidas, Rossen le dio total libertad para aportar matices a su personaje de Sarah, confiando en su instinto.

Ver todas las curiosidades del director
- 57 nombres en la libreta: La cifra de “57” nombres que delató Rossen en 1953 al Comité de Actividades Antiamericanas le persiguió después para siempre. Aunque ello le permitió reanudar su carrera, también le granjeó enemistades en la industria, algunos antiguos amigos nunca se lo perdonaron, y es un peso con el que tuvo que cargar. Su hijo Stephen reveló años después que aquel episodio “lo mató por dentro” y que Robert le pidió consejo moralmente antes de testificar, muestra de la gran angustia que sufrió.
- El desencanto de Lilith: Tras el fracaso comercial de Lilith (1964), Rossen quedó tan decepcionado que decidió tomarse un descanso del cine… descanso del que nunca regresó. Durante sus últimos años vivió alejado de los focos, centrado en proyectos de guiones que no llegaron a rodarse y lidiando con problemas de salud. Sufría de hemocromatosis (un trastorno sanguíneo) y complicaciones derivadas de la tensión de años de trabajo y estrés.
- Nieto rockero: Su nieto, Daniel Rossen, es guitarrista y vocalista de la aclamada banda de rock alternativo Grizzly Bear. Daniel ha comentado en entrevistas que aunque no llegó a conocer a su abuelo, se siente inspirado su determinación y la atmósfera melancólica de películas como El buscavidas (El audaz).
Con Robert Rossen en el recuerdo
Rossen fue un director de marcado carácter en sus películas, con un tono tan oscuro y negro como las listas de Hollywood que quisieron enviarle al olvido. Aquellas denuncias pesaron en su figura pública, pero no al reconocimiento que ha tenido su aportación artística a sus películas.
Nunca fue un revolucionario visual, pero sí un hombre con una mirada personal y sobre todo apegado a su pasado y creencias. El boxeo y el billar fueron dos vehículos para hablar de sus pasiones, pero también para tratar la corrupción, la opresión del débil, o la exclusión de los marginados.
Newman retomó su icónico papel décadas después en El color del dinero (1986), con Martin Scorsese homenajeando el estilo de Rossen, al igual que también lo hicieron directores posteriores como Oliver Stone demostrando que su trabajo no fue olvidado ni ha quedado enterrado. Su visión del mundo era tan negra como la fotografía de su cine, pero a la vez tan interesante como la verdad que había en él.


