Mayo 6, 2026 | Escrito por: Filmnookset
Errol Flynn, Sean Connery y Mark Hamill en sus personajes de héroes.

Cuando hoy pensamos en un «héroe de acción», nuestra mente viaja automáticamente a tipos musculosos como Sylvester Stallone o Arnold Schwarzenegger con ametralladoras, asesinos con traje que dominan el judo como John Wick o superhéroes que podrían aguantar todo el día como Capitán América. Sin embargo, la acción en el cine no nació con explosiones ni coreografías de lucha estudiadas, sino con una sonrisa burlona, un sombrero de plumas y un arco.

Ahora que empezamos a abordar el cine de los años 70, queremos hacer este primer artículo de una trilogía sobre la evolución del héroe de acción, viajaremos desde el optimismo de los años 30 hasta los tipos duros de los cuerpos de policía y el vislumbramiento de una nueva era con la mujer que cambió las reglas del juego en el espacio exterior.

No te quedes en saber sólo los nombres de los personajes que dan los saltos más arriesgados o meten la somanta de estopa más vibrante de una saga, acompáñanos para entender cómo cambiaron los estándares, las décadas, y cómo eso tuvo que ver con los gustos del público de cada época y el ambiente que se respiraba en ellas. 

Aquí empezaremos a mascar tabaco, soltaremos un par de chistes malos, y dejaremos una frase lapidaria, porque ¡Maldita sea!, nos encanta el olor a napalm por la mañana

Los Años 30: La Edad de Oro de la Aventura y el Héroe Romántico

En la década de los 30, el héroe de acción por antonomasia era Errol Flynn. Quizá el más recordado de todos sea su Robin Hood, pero también fue famoso por encarnar a piratas como el Capitán Blood (El capitán Sangre, 1935) o el corsario del Halcón del mar (1940). 

Errol Flyn en su papel de Robin Hood
Errol Flyn en su papel de Robin Hood

Algunas características del héroe parece que se han mantenido inalterables con el tiempo, como su socarronería y humor caradura que hemos seguido viendo, pero otras están muy ligadas a su época, como ser un empedernido optimista, un romántico que lucha por una mujer y el deber de la justicia social en favor de los desfavorecidos. 

El cine de acción eran aventuras de capa y espada que maravillaban a un público que estaba asolado por la situación real, la Gran Depresión y las dificultades del ciudadano medio tenían en este género un vehículo perfecto de escapismo que además se magnificaba con la llegada del cine sonoro. 

Pero Flynn no estaba solo. Igual que en la década anterior triunfó en personajes como El Zorro Douglas Fairbanks, junto a él nacieron otros héroes con sus propios subgéneros:

  • Johnny Weissmuller: Todos o casi todos hemos oído hablar de aquel primer Tarzán de los monos (1932), y toda una saga que vino detrás convirtiéndole en el «héroe salvaje» que nadaba, saltaba y luchaba cuerpo a cuerpo con la naturaleza o el hombre blanco de negro corazón que venía a conquistar la jungla.
  • Buster Crabbe: mucho antes de que llegara Star Wars, ya había un héroe de la galaxia que triunfó como Flash Gordon desde los cómics para permitir al público evadirse de su realidad y luchar con pistolas láser y salvar el mundo. 

Los Años 40 y 50: El Antihéroe, el Cowboy y el Coloso

Tras la Segunda Guerra Mundial, la ingenuidad de los 30 se desvanece, y ya no hacía tanta gracia seguir a un héroe blanco y socarrón. El mundo se había vuelto más oscuro, en muchas zonas había escasez, reconstrucción, y sobre todo las heridas abiertas de la pérdida. 

El cine vuelca esa necesidad de cinismo en tres grandes frentes: 

  1. El Cine Negro: estrellas como Humphrey Bogart y Robert Mitchum cambian la espada por el revólver y la gabardina, sus personajes marcados por la guerra ya no son tan buenos, sino que han sobrevivido al desastre y son pesimistas, miran debajo del ala de un sombrero con un cigarrillo humeante, y el interés romántico ya no es un refugio agradable, sino que es una femme fatale que empeora la situación. 

    De esta época nacen el Rick Blaine de Casablanca (1942) o Harry Morgan en Tener y no tener (1944) de Bogart, Mitchum en Retorno al pasado (1947) o uno de los pilares del género, James Cagney, que culminó con Corazón de hielo (1950), y su criminal fugado que encandila con su inteligencia y lucha contra el sistema. 
  2. El Western: la era dorada de las épicas del maestro John Ford y Howard Hawks, donde John Wayne era la fuerza inamovible y el héroe intachable, dominando la pantalla con su imponente presencia.  Junto a él, Gary Cooper y James Stewart eran los grandes del género, pero su fuerza no estaba en sus capacidades físicas como en el primero. 

    Si había alguien que levantaba de los asientos a los espectadores por sus proezas era Audie Murphy, un soldado real que era La leyenda de Billy el Niño (1950) con el revólver más rápido en desenfundar de todo el Hollywood. Y después venía el tirador con más precisión, Alan Ladd en Raíces profundas (Shane, el desconocido, 1953). 
  3. La Épica Histórica: seguramente la figura que se erigió como el rostro inconfundible del cine colosal fue Charlton Heston, gracias al péplum con superproducciones como Ben-Hur (1959) o épicas de héroes medievales como El Cid (1961), era el héroe que soportaba castigos extremos y con una gran carga moral.

    A su lado, destacaban en éste género Robert Taylor con su Ivanhoe (1952), Burt Lancaster en El halcón y la flecha (1952) era el heredero de Flynn, pero más terrenal y acrobático. Y compitiendo directamente con Heston, Kirk Douglas con Espartaco (1960). Curiosamente estos dos últimos también conquistaron el Lejano Oeste en Duelo de Titanes (1957). 
Carrera de cuadrigas en Ben-Hur (1959)
Carrera de cuadrigas en Ben-Hur (1959)

Teníamos por tanto, hombres con un pasado roto, cowboys, duros y rápidos con el revólver, y grandes nombres históricos como los héroes de la acción de estas dos décadas, y ahora… un giro a la modernidad. 

Los Años 60: El Espía, el «Cool» y el Tipo Duro

Los años 60 comienzan con más optimismo pero con varias temáticas rondando el cine del género, la carrera espacial y la Guerra Fría con los rusos, se mira con heroísmo ya a la Segunda Guerra Mundial como un triunfo del pasado. Pero según avanza, empiezan a aparecer las protestas estudiantiles, el descontento con las instituciones, la violencia en las calles y como telón de fondo la guerra de Vietnam, que será retratada ya en los setenta y ochenta. 

De éste cóctel salen estas figuras. 

  • El nacimiento del espía moderno: En 1962, Sean Connery estrena el esmoquin de James Bond. Viaja por el mundo en misiones arriesgadas para salvar el mundo, usa gadgets sorprendentes y lucha con ingenio y tecnología contra Spectre, la organización villana.
  • El rey del «Cool»: Steve McQueen encarna al protagonista carismático y a veces seco pero siempre adicto a la adrenalina. Desde su mítica huida en moto en La gran evasión (El gran escape, 1963) hasta la legendaria persecución de coches por San Francisco en Bullitt (1968), McQueen subió el listón de un nuevo hombre de acción que dejaba anticuados a piratas y ladrones de Sherwood, mientras el western que lo encumbró se moría.
  • La brutalidad: Lee Marvin fue uno de los primeros pistoleros en usar la estrenada violencia estilizada de la época para llenarla de polvo de Arizona y malas pulgas. Pero además introdujo al antihéroe sin remordimientos bélico en Doce del patíbulo (1967) y al criminal vengador en A quemarropa el mismo año. Marvin era implacable, pragmático y letal, un hombre que resolvía los problemas a tiros y sin discursos.
  • El nacimiento del «Glamour Peligroso»: muchos ponen más adelante la aparición de la primera mujer de acción, pero entre tanto antihéroe masculino, hubo una joven rubia peligrosa que llevaba revólver, atracaba bancos, y corría con su banda en una de las grandes películas de los 60. Bonnie era sofisticada, elegante, pero también peligrosa, y la encarnó Faye Dunaway en 1967.
Bonnie Parker posa con una pistola
Faye Dunaway en Bonnie and Clyde (1967)

Los Años 70: El justiciero, la entrada de las Artes Marciales y el Retorno de la Luz

El héroe urbano

Los 70 recogen toda esa violencia que el público empezó a asimilar en la década anterior y se dejó llevar por su propia rabia por la situación social. El sistema y el gobierno no son de fiar y el ciudadano necesita alguien que haga justicia por él

Pero la década empieza muy diferente a cómo acaba. Nada más empezar tenemos a los justicieros, Clint Eastwood define esta era con Harry el Sucio (1971). Su inspector Callahan, acompañado de su Magnum .44, es cínico y expeditivo, dispuesto a saltarse todas las reglas. 

Clint Eastwood con su Magnum .44 en Harry el Sucio (1971)
Clint Eastwood con su Magnum .44 en Harry el Sucio (1971)

A él se suma el otro tipo duro con una mirada heladora y bigote de acero, Charles Bronson (El justiciero de la ciudad) crea un subgénero de Harry con su vigilante urbano: el ciudadano corriente empujado a la venganza.

El Movimiento Blaxploitation

Durante estos años también nacieron los héroes afroamericanos que rompían con los estereotipos previos, siendo fuertes, independientes y desafiantes.

Pam Grier como Foxy Brown
  • Richard Roundtree como John Shaft (Shaft, 1971): El detective privado «cool» y peligroso de las calles de Harlem.
  • Pam Grier como Foxy Brown (Foxy Brown, 1974): Otra de las primeras grandes heroínas de acción, capaz de enfrentarse sola a sindicatos criminales.

Y entonces llegó él, haciendo sonidos amenazantes, ¡Uooooh!…¡yaaaaaah! Bruce Lee aparece sin armas pero con unos puños y patadas más trepidantes que una persecución de coches. Revoluciona por completo el género de acción con Operación Dragón (1973), y desde su llegada los niños dejan de soñar con vaqueros para hacer poses delante de los espejos. Lee es el culpable de exportar las artes marciales a la cultura popular, Jackie Chan y Chuck Norris le deben más de una cerveza. 

Llega el Blockbuster moderno

Escena final de Star Wars (1977)

Pero no fue una década solo callejera y sucia, en 1977 el hombre de acción vuelve a sus orígenes y explota con la llegada del Blockbuster. George Lucas estrena su camino del héroe con Star Wars.

Entonces vuelve el héroe blanco y puro con Mark Hamill (Luke Skywalker) y le acompaña el contrapunto ideal, o eras de uno o del otro canalla galáctico, Harrison Ford (Han Solo). 

Pero que a nadie se le olvide que fue al final de la década aparece un pájaro, no, es un avión, y alguien nos hace creer de verdad que Christopher Reeve (Superman, 1978) puede volar. La película de Donner sentó las bases de un nuevo filón para el entretenimiento en Hollywood, los superhéroes. 

1979: La heroína que lo Cambió Todo

Sigourney Weaver como la Teniente Ellen Ripley
Sigourney Weaver como la Teniente Ellen Ripley

Nuestro viaje por esta primera mitad de la historia termina justo en el límite de la década, en 1979, a bordo de la nave Nostromo. Aquí es donde casi todos ponemos a la primera mujer de acción, ya hemos visto que hubo otras antes, pero vamos a reconocerlo, la semilla que se planta aquí, sí crea a la nueva heroína moderna

En Alien, el octavo pasajero, Sigourney Weaver dio vida a la Teniente Ellen Ripley. Ella no era un soldado preparado, solo era una oficial de vuelo que, ante el horror absoluto, demostró ser la única superviviente inteligente e implacable.

Ripley creó un rol que con las secuelas posteriores todavía sería más peligrosa, hábil y resolutiva, y además abrió una puerta que daría paso a muchas mujeres detrás en las décadas siguientes, y de las que iremos hablando en futuros artículos. 

Puede que nos hayamos dejado a alguien, seguro que sí, así que si quieres dejar tu aportación de algún personaje o héroe en el cine de acción hasta 1980, estamos encantados de leerte, en los comentarios, o en ⁠⁠⁠Instagram⁠⁠⁠ y TikTok


Filmnookset

Filmnookset

Dirección editorial

The Film Nook Set es un proyecto personal nacido de la pasión, respaldado por más de 10 años de experiencia en la creación de contenido digital. Contamos las películas y a los que participan en ellas con devoción y nuestra particular «Mirada Filmnookset».


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *