El graduado fue directamente un hito generacional de finales de los 60. Representó a una juventud que vivía desencantada de la Guerra de Vietnam, las protestas estudiantiles y el derrumbe de la moral conservadora en un muchacho de clase media-alta que tras la universidad, estaba totalmente perdido.
El film retrata el mundo adulto como una farsa de falsas apariencias, y ahonda en una relación prohibida y rompedora entre un joven perdido, Dustin Hoffman y una mujer adulta amiga de sus padres Anne Bancroft.
Dirigida por un Mike Nichols casi debutante en el cine (era su segunda película) marcó un antes y un después en el cine americano. Analizamos una película que se ha convertido en icono de su tiempo y una influencia cultural interminable para el cine y la televisión. Y sí, de paso, convirtió a “Mrs. Robinson” en sinónimo de tentación eterna.
Ficha técnica de El graduado

| Dato | Información |
|---|---|
| Título original | The Graduate |
| Título en español | El graduado |
| Director | Mike Nichols |
| Guion | Calder Willingham y Buck Henry, basado en la novela de Charles Webb |
| Actores principales | Dustin Hoffman, Anne Bancroft, Katharine Ross, William Daniels, Murray Hamilton, Elizabeth Wilson, Norman Fell |
| Música | Simon & Garfunkel (tema principal: The Sound of Silence) |
| Fotografía | Robert Surtees |
| Montaje | Sam O’Steen |
| Estudio / Distribuidora | Embassy Pictures / United Artists |
| Año de estreno | 1967 (EE. UU.), 1968 (España, Argentina, México, Chile) |
| Duración | 106 minutos |
| Género | Drama, romántica |
| Presupuesto | 3 millones USD |
| Recaudación mundial | 104 millones USD |
Datos de producción
La semilla de El graduado germinó en 1963, cuando el escritor y guionista Charles Webb publicó una novela satírica inspirada en su propia experiencia universitaria. Contaba la historia de un recién graduado sin rumbo y su relación con la esposa de un socio de su padre. Tras publicarse llamó la atención por el retrato del vacío existencial de la juventud acomodada y por una tempranera crítica positiva en los medios.
La leyó el productor Lawrence Turman (American History X – 1998) que ya venía de hacer proyectos arriesgados como El mejor hombre, de otro director con potencial como era Franklin J. Schaffner y decidió comprar los derechos por 1000 dólares antes incluso de que se convirtiera en éxito.
Tras varios intentos de venderla a estudios, propuso el proyecto a Mike Nichols, que acababa de triunfar en Broadway y debutar en cine con ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), y aunque le costó algo convencerle, Nichols aceptó porque veía en la historia una oportunidad para hablar más allá del escándalo entre la señora Robinson y Benjamin, de una América que aparentaba estabilidad pero cuyas tradiciones asfixiaban a las nuevas generaciones. Aunque también fue determinante, incluso más, que Turman le propusiera darle el 50% de lo que ganaran.
Reparto de El graduado

El casting fue una batalla entre expectativas y necesidad real. Mientras buscaban financiación, los estudios solo apostaban si se contaba con estrellas como Robert Redford o Warren Beatty. Nichols, sin embargo, buscaba “un chico común, alguien que parezca realmente perdido”. Fue entonces cuando tras una larga lista de nombres descubrieron en el Teatro fuera de Broadway a Dustin Hoffman, actor de teatro puro que no se veía ni haciendo películas, ni en el personaje. Era bajito, inseguro y con un físico muy alejado del galán clásico, pero al final voló a Los Ángeles para hacer una prueba de cámara y convenció al director al instante.
Para el papel de la mítica Mrs. Robinson, eligió a Anne Bancroft, que tenía cuando se lo ofrecieron 35 años, apenas seis más que Hoffman, pero era una actriz con el suficiente talento y magnetismo como para hacer creíble esa relación de poder. Su interpretación, de la que después renegó tiempo por no conseguir separarse de ella, convirtió su personaje en mito cultural: una femme fatale sofisticada y desencantada que usaba la seducción como venganza contra su propio vacío.


La otra pieza clave fue Katharine Ross, en el papel de Elaine Robinson, la hija atrapada entre dos mundos. Ross, que había trabajado sobre todo en televisión, fue elegida tras una larga ronda de audiciones. Su naturalidad le dio a Elaine un encanto y credibilidad que la valió una nominación al Oscar como actriz de reparto.
Entre los secundarios, William Daniels y Elizabeth Wilson interpretan a los padres de Benjamin y lo hacen aportando parte de la comicidad incómoda que generan los adultos. Murray Hamilton, como el señor Robinson, contrapunto dramático que sí representa el paternalismo y el autoengaño. Y como curiosidad, aparece Norman Fell, casero del apartamento donde se esconde Benjamin, que más tarde triunfó en televisión con Apartamento para tres (Three’s Company, 1977).
Dónde se rodó
El rodaje se llevó a cabo en localizaciones reales en el sur y norte de California y las escenas interiores en los Paramount Studios.
- La casa de la señora Robinson, con la fachada ahora cambiada de blanco a ladrillo, está en el número 607 North Palm Drive, Beverly Hills (Los Ángeles), una zona residencial exclusiva que representaba los ambientes acomodados en los que se movían sus protagonistas.
- Las secuencias ambientadas en la universidad donde estudia Elaine se filmaron en el campus de la University of California, Berkeley.
- El hotel Taft, donde tienen lugar las citas clandestinas de Benjamin y Mrs. Robinson se rodaron en el Ambassador Hotel de Los Ángeles (3300 Wilshire Boulevard), uno de los más célebres de la ciudad.
- La iglesia del clímax: el final se rodó en la iglesia metodista La Verne, en La Verne, California

Las localizaciones debían transmitir la posición privilegiada de Benjamin y su entorno, el sol y libertad que curiosamente le oprime de California, y los ambientes estudiantiles que empezaban a representar la efervescencia juvenil.
Banda sonora de Simon & Garfunkel
La música no necesitaba un acompañamiento instrumental solemne ni clásico: debía reflejar el espíritu vanguardista y urbano que Nichols quería transmitir. La elección del dúo Simon & Garfunkel fue un acierto absoluto, no solo porque escribieron para la película dos temas que la traspasaron, Mrs. Robinson y The sound of silence, sino porque lograron, cuando su música aparecía, acompañar con precisión el estado emocional de las escenas.
Sinopsis

Benjamin Braddock (Dustin Hoffman), es un recién graduado que vuelve a casa para enfrentarse a la gran pregunta: “¿Qué piensas hacer con tu vida?”. Pero en ese vacío existencial se convierte en el objeto de deseo de la señora Robinson (Anne Bancroft), esposa del socio de su padre, que está decidida a seducirlo.
Todo se complica cuando Benjamin se enamora de Elaine (Katharine Ross), la hija de la señora Robinson, provocando un conflicto con ella, su marido, y una hija que no sabe qué hacer.
Crítica El Graduado 1967

El graduado es un drama existencial no exento de comicidad y una mirada ácida a las clases privilegiadas, pero, sobre todo, a una juventud perdida ante la revolución social y cultural de finales de los 60.
Mike Nichols empieza a demostrar aquí su maestría y subjetividad de su cámara, con la que narra las emociones a través de un lenguaje innovador. Su dirección está llena de simbolismos: zooms medidos, la profundidad inquietante de la piscina de los Braddock, los reflejos en espejos que separan mundos, y los silencios.
Su fotografía y fuerza visual gracias a Robert Surtees, nominado al Oscar, nos muestra un viaje lleno de contrastes, colores vivos de esperanza en los exteriores de California y sombras que persiguen a los personajes durante su descenso a las contradicciones y la intimidad.
Y uno de sus puntos más álgidos son las interpretaciones, porque desde un debutante Dustin Hoffman: perdido, nervioso y vulnerable; una fascinante Anne Bancroft llena de mitología y tragedia que disuelve en martinis su desencanto; hasta la pureza idealizada que representa Katharine Ross, los tres, fueron nominados al Oscar.
Y si hay algo que no podría dejarse aquí de mencionar es la banda sonora de Simon & Garfunkel, que convirtieron sus éxitos en parte indisoluble del alma de la película. Mrs. Robinson es hoy día mitología del cine mil veces referenciada por su simbolismo, y The Sound of Silence es precisamente la canción ideal que refleja el espíritu de la película. El graduado es además, una de las primeras películas que introduce la música pop como parte esencial de la narrativa, y esa decisión y su éxito influyó en el cine que vino después.
La mirada exclusiva de FilmNookSet
Para analizar una obra no puede separarse del contexto. En 1967, con la Guerra de Vietnam en primer plano y la contracultura ya instalada, Hollywood giraba del clasicismo encorsetado hacia una liberación de pensamiento que el cine empezó a reflejar sin tapujos.
Aquel año fue clave: el Código Hays (responsable de la censura de los grandes estudios) se desmoronaba, y se empezó a importar el estilo más realista europeo de Reino Unido y sobre todo Francia con su Nouvelle Vague, y ese vanguardismo se plasmó a través de películas como El graduado.
Un film que es sin duda el más revolucionario en sus formas, y más moderno en su estética de los primeros siete años de la década. Nichols rueda una película que anticipa el desencanto setentero y hasta cierta alienación del cine de los 80.
(Spoilers – Saltar a la recepción de la crítica)
Su maestría está en la subjetividad de su narrativa, en secuencias como el descubrimiento de Elaine de la relación entre Benjamin y su madre y la despedida de los clandestinos amantes:

Mrs. Robinson aparece detrás de la puerta, inmóvil, en el umbral simbólico entre lo privado y lo público, con la joven en la luz (inocencia), Bancroft acabará en la penumbra (culpa).
Entonces la cámara se cierra sobre la mirada de Mrs. Robinson llena de dolor y derrota, y Nichols usa un zoom inverso que crea un espacio físico entre ella y Hoffman que se convierte en distancia insalvable, ya no hay nada entre los dos, ni podrá haberlo más: “Adiós, Benjamin”- le dice.
Su aventura no solo ha terminado, sino que a partir de ahora ambos serán enemigos.

Y la escena final, que pasa del clímax romántico en la huída de la iglesia, al silencio y la incertidumbre por el futuro en el autobús, donde él no sabe qué vendrá ahora y ella empieza a ser consciente de lo que han hecho. Ese plano largo, sin diálogo, bastó para convertir a El graduado en símbolo generacional.
Más allá de si la historia seduce o incomoda, su valor está en cómo abre una nueva forma de mirar y contar cine a través de la genialidad de su director. Y por eso “El graduado” está considerada una de las películas más importantes de su década y una de las más influyentes del siglo XX.
Recepción crítica en su época


Al estrenarse en diciembre de 1967, fue recibida como un fenómeno cultural absoluto. La crítica se dividió entre quienes la veían como una sátira brillante del sueño americano y quienes la consideraban un ataque al conformismo burgués. El New York Times la definió como “una película audaz, divertida y profundamente triste”.
Ganó el Oscar al mejor director para Mike Nichols, seis nominaciones más (incluidas Mejor Película y Actor) y un Globo de Oro a Mejor Película (Comedia o Musical). La interpretación de Hoffman fue considerada totalmente revolucionaria, con un protagonista que representaba perfectamente al joven medio americano.
En Europa, precisamente de donde hereda parte de su narrativa, fue aclamada como ejemplo del nuevo cine estadounidense, comparable al espíritu libre de la Nouvelle Vague.
Recepción del público y taquilla
El público respondió con el mismo entusiasmo. Con apenas 3 millones de presupuesto, recaudó más de 100 millones de dólares y se convirtió en la segunda película más taquillera de 1967, sólo superada por la película de Disney “El libro de la selva”.
Pero más allá de cifras, El graduado se convirtió en fenómeno social: jóvenes de todo el mundo se identificaban con la confusión de Benjamin y el desencanto hacia sus mayores.

La figura de Mrs. Robinson trascendió totalmente a la película, y ese éxito acabó por enervar a Bancroft: fue mencionada en canciones, imitaciones en películas como “la madre de Stifler” de American Pie y parodias incluso en episodios de Los Simpson.
Premios y nominaciones
Premios Óscar 1968
| Categoría | Resultado |
|---|---|
| Mejor director (Mike Nichols) | Ganadora |
| Mejor película | Nominada |
| Mejor actor (Dustin Hoffman) | Nominada |
| Mejor actriz (Anne Bancroft) | Nominada |
| Mejor actriz de reparto (Katharine Ross) | Nominada |
| Mejor guion adaptado (Calder Willingham, Buck Henry) | Nominada |
| Mejor fotografía (color) (Robert L. Surtees) | Nominada |
Otros premios y nominaciones
| Organismo y año | Categoría | Resultado |
| Globos de Oro (1968) | Mejor película – Comedia o Musical | Ganadora |
| Globos de Oro (1968) | Mejor director (Mike Nichols) | Ganadora |
| Globos de Oro (1968) | Mejor actriz – Comedia o Musical (Anne Bancroft) | Ganadora |
| Globos de Oro (1968) | Mejor actor – Comedia o Musical (Dustin Hoffman) | Nominada |
| Globos de Oro (1968) | New Star of the Year – Actor (Dustin Hoffman) | Ganadora |
| Globos de Oro (1968) | New Star of the Year – Actress (Katharine Ross) | Ganadora |
| BAFTA (1969) | Mejor película | Ganadora |
| BAFTA (1969) | Mejor dirección (Mike Nichols) | Ganadora |
| BAFTA (1969) | Mejor guion (Buck Henry, Calder Willingham) | Ganadora |
| BAFTA (1969) | Mejor montaje (Sam O’Steen) | Ganadora |
| BAFTA (1969) | Mejor actriz (Anne Bancroft) | Nominada |
| BAFTA (1969) | Most Promising Newcomer to Leading Film Roles (Dustin Hoffman) | Ganadora |
| Directors Guild of America – DGA (1968) | Mejor dirección en largometraje (Mike Nichols) | Ganadora |
| New York Film Critics Circle – NYFCC (1967) | Mejor director (Mike Nichols) | Ganadora |
| Writers Guild of America – WGA (1968) | Mejor guion (comedia/adaptado) | Ganadora |
Curiosidades de El graduado
Versión teatral de (2000–2004)
En este siglo tuvo una versión teatral de gran éxito que escribió y dirigió Terry Johnson, con autorización oficial de los herederos de Charles Webb (autor de la novela original) y del productor Lawrence Turman.

Se estrenó en Londres en el año 2000. con un reparto lleno de estrellas: Kathleen Turner como Mrs. Robinson, Matthew Rhys como Benjamin y Alicia Silverstone (sí, la de Clueless) se incorporó en una posterior reposición en Broadway con Jason Biggs.
El montaje fue todo un fenómeno, pero parte del atractivo fue ver a Kathleen, icono erótico de los años 80, reinterpretando justo este papel en escena. Su actuación causó polémica y fascinación a partes iguales, con escenas de desnudo frontal que generaron titulares en medio mundo.
Otras curiosidades
- La piscina de la casa de los Braddock: La piscina donde Benjamin flota sin rumbo y se sumerge en su vacío existencial podría pertenecer a la misma casa de Los Robinson – que nunca se ve en pantalla – pero en su patio trasero. Curiosidad que ha sido investigada por varios amantes de la película.
- Dustin Hoffman, un antihéroe inesperado: tenía 29 años, medía 1,67 m. y no encajaba con el arquetipo del personaje, como decía el mismo, era un papel para un perfecto WASP, White Anglo-Saxon Protestant» (Blanco, Anglosajón y Protestante). Pero su caracterización, con un moreno envidiable y gafas de sol, creó un nuevo tipo de protagonista que rompió moldes y abrió la puerta a una nueva generación de actores más reales y vulnerables.
- Una escena de sexo… sin sexo: El encuentro entre Benjamin y Mrs. Robinson se rodó con enorme delicadeza. A Nichols no le interesaba mostrar el erotismo, sino el desconcierto: utiliza la secuencia para narrar la ruptura de la inocencia de Benjamin a través de un montaje onírico que alterna la habitación del hotel con su casa familiar. Anne Bancroft, pese a su profesionalidad, sentía respeto y cierta incomodidad ante la escena. Aunque al principio se planteó rodarla íntegramente con ella, finalmente no fue así: en los planos de desnudo no aparece la actriz, sino una doble.
Enlaces de interés
- Catálogo AFI: ficha de El graduado (En inglés): Ver en Afi.com
- Crítica de Roger Ebert. Leer en Rogerebert.com
- Restauración en 4k y reportaje: Ver en criterion.com
- Crítica de El graduado (En inglés): Leer en theguardian.com
- Reportaje sobre el impacto y la dirección de El graduado por StudioBinder (En inglés subtitulado): Ver en YouTube
- Prueba de pantalla de Dustin Hoffman contada por él (Inglés): Ver en YouTube
Tributo a El graduado con el tema The Sound of Silence
Legado y por qué la recordamos
Más que una película, El graduado fue un punto de inflexión. Capturó el instante en que la inocencia de los 50 se desmoronaba y nacía la contracultura. Su estilo —montaje rítmico con música pop, cámara subjetiva y humor incómodo— anticipó el lenguaje del Nuevo Hollywood.
Bonnie and Clyde, de Arthur Penn, Adivina quién viene esta noche, de Stanley Kramer y sobre todo El graduado de Mike Nichols abren la compuerta del cambio y anuncian una nueva sensibilidad: violencia, sexo, ironía, ambigüedad moral y desencanto.
Pero sobre todo eso, su peso histórico está en el eco cultural que dejó. “Mrs. Robinson” como personaje universal, Hoffman visto a través de sus piernas, su deriva silenciosa en la piscina o el final incierto del autobús, son momentos que han trascendido durante décadas. Por todo eso, El graduado no es solo una gran película, sino que se convirtió en una metáfora inmortal del paso de la juventud a la madurez. Y si decides visitarla de nuevo, hay que recordar no sentarse a verla, si no a viajar con ella.






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