Lawrence de Arabia cartel película

Reparto, director y compositor de esta película con biografía en FilmNookSet

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Si alguna vez ha habido una película que te hace sudar sólo con mirar la pantalla, esa es Lawrence de Arabia. Una superproducción que devolvía al público la sensación de “ver lo imposible”: una aventura en el desierto como jamás se había rodado, con una proeza técnica y visual hecha espectáculo que en 1962 maravilló a todo el mundo. 

Para ello el despliegue fue monumental. David Lean, convertido en maestro absoluto del cine épico tras El puente sobre el río Kwai, construyó un lienzo de paisajes que todavía hoy resulta intimidante. Y en su centro situó a un actor prácticamente desconocido, Peter O’Toole, que iluminó el personaje de Thomas Lawrence con una carisma sorprendente, y a su alrededor un reparto que todavía suena legendario: Alec Guinness, Omar Sharif, Anthony Quinn.

La película fue un triunfo absoluto del cine de estudio clásico, gigantesco y con una banda sonora inolvidable de Maurice Jarre. Por eso no extrañan sus siete Oscars, incluido Mejor Película y Mejor Director, y toda la mitología que ha crecido a su alrededor. Ven a recorrer con nosotros los desiertos de Jordania, montados en nuestro camello, empezamos la aventura clásica más grande de la historia.

Ficha técnica de Lawrence de Arabia

DatosInformación
GéneroDrama, histórica
DirectorDavid Lean
Reparto principalPeter O’Toole, Omar Sharif, Alec Guinness, Anthony Quinn
CompositorMaurice Jarre
GuionRobert Bolt, Michael Wilson
ProductorSam Spiegel
Año estreno1962 (EE.UU.), 1963 (España)
Estudios/productoraColumbia Pictures, Horizon Pictures
Duración227 minutos
Presupuesto15 millones USD
Recaudación mundial70 millones USD aprox.

Datos de producción

La gestación de Lawrence de Arabia fue una odisea digna del propio T. E. Lawrence. El proyecto comenzó a tomar forma a finales de los años 50, cuando el productor Sam Spiegel, que venía de triunfar con El puente sobre el río Kwai, decidió embarcarse en una nueva epopeya. Y sí, como en aquella, volvió a confiar en David Lean para dirigir. Aunque Lean no era precisamente un apasionado del desierto al principio, la magnitud del relato acabó por seducirle.

La película se basa en la autobiografía de Thomas Edwards Lawrence, Los siete pilares de la sabiduría, una obra tan densa como fascinante que mezcla historia, filosofía, introspección y aventuras narrando el apoyo del protagonista al nacionalismo árabe y su revuelta. Spiegel se hizo con los derechos del libro y, en un primer momento, encargó el guion a Michael Wilson (uno de los guionistas de Lawrence de Arabia caídos en desgracia por la Caza de Brujas), aunque su versión fue finalmente reescrita por Robert Bolt, más alineado con la sensibilidad británica de Lean. El resultado fue un guion monumental, con diálogos ingeniosos, una estructura épica y silencios que hablan más que mil palabras.

La elección del protagonista fue una pequeña telenovela. Se barajaron nombres como Marlon Brando que lo rechazó y Albert Finney (Dos en la carretera), que incluso empezó a rodar, pero se apartó finalmente cundo Spiegel le quería atar con un contrato de siete años. Fue entonces cuando apareció Peter O’Toole, un actor con poco recorrido en el cine pero una presencia magnética. La apuesta era arriesgada, pero O’Toole se convirtió no solo en Lawrence, sino en icono cultural instantáneo.

El casting del personaje de Sherif Ali también tuvo sus idas y venidas. El papel fue ofrecido inicialmente a Horst Buchholz, pero Lean —con esa mezcla de intuición y cabezonería que le caracterizaba— insistió en buscar una opción más auténtica. Y la encontró en Omar Sharif, una estrella en Egipto, pero desconocida fuera del mundo árabe. Su aparición en la película (sí, esa llegada a cámara lenta entre espejismos) es ya historia del cine.

El diseño de producción estuvo a cargo del gran John Box, y el vestuario fue supervisado por Phyllis Dalton, ambos responsables de darle a la película ese aire de épica visual atemporal. El trabajo de estos dos talentos, sumado a la fotografía del operador Freddie Young, dotó al filme de una estética grandiosa sin necesidad de CGI (recordemos: esto es 1962).

La logística de producción fue titánica: cientos de extras, equipos divididos por varios países, y un presupuesto que, aunque elevado para la época, acabó siendo una ganga si uno considera lo que se logró.

En resumen, una producción titánica para una película que no podía ser otra cosa que legendaria. Literalmente, no había plan B: todo o nada, como el propio Lawrence.


¿Dónde se rodó Lawrence de Arabia?

Lawrence de Arabia 1962 rodaje David Lean

Rodada principalmente en Jordania, Marruecos y España, la película es famosa por sus localizaciones impresionantes en el desierto, donde Lean y su equipo tuvieron que soportar temperaturas extremas, tormentas de arena, y rodajes infernales (casi tanto como soportar la duración del film sin pausa para ir al baño).

Algunas escenas se rodaron en España, donde aún hoy los fans hacen peregrinaciones a los lugares exactos en los que Lean convirtió la aridez andaluza en el desierto árabe. Te contamos más.

El Oasis de Lawrence de Arabia

Las localizaciones más importantes de Almería se encuentran concretamente en el desierto de tabernas el único desierto propiamente dicho de Europa. Lugar de rodaje predilecto de los spaghetti western más tarde como El bueno, el feo y el malo (1966). La famosa primera aparición de Omar Sharif en pantalla, mientras le ven a lo lejos desde el pozo se rodó cerca del paraje de El Cautivo, también la travesía por el desierto del Nefud o la escena del rescate de Gasim, perdido y rescatado por Lawrence, se rodaron allí.

Omar Sharif y Peter O´toole

El Oasis que aparece en la película era artificial montado para la escena, en ella estaban tomando un descanso de su viaje cuando descubren que Daud y Fraj les están siguiendo, la zona hoy en día es visitable ( localización exacta), pero no hay agua para ver allí.

Precisamente para representar la ciudad de Áqaba, Eddie Fowlie, que trabajaba con Lean buscando localizaciones, eligió la pequeña localidad de Carboneras (Almería), se quedó tan enamorado del sitio que incluso llegó a vivir allí y construir un hotel.

Sinopsis (argumento)

Inspirada en hechos reales, la película narra la historia de Thomas Edwards Lawrence (Peter O’Toole), un oficial británico destinado en Oriente Medio durante la Primera Guerra Mundial. Lawrence se adentra en el desierto para ayudar en la revuelta árabe contra el Imperio Otomano, aliándose con líderes beduinos como Sherif Ali (Omar Sharif).

En un escenario de conflicto bélico y tensiones políticas, la película retrata la compleja personalidad de Lawrence, atrapado entre dos culturas y enfrentado a dilemas éticos que pondrán en jaque su cordura.

Crítica de Lawrence de Arabia

Lawrence de Arabia no es solo una película, es una experiencia cinematográfica absoluta. David Lean entrega una dirección impecable, capturando con maestría la inmensidad del desierto y el drama humano en primer plano.

La fotografía de Freddie Young es majestuosa, con encuadres impresionantes que elevan las escenas a espectáculo sin precedentes para el cine de la época, inalcanzable hasta para el género de Péplum que seguía arrasando desde Cinecittà. Entre todas, destaca la icónica presentación de Omar Sharif en un plano largo que nos coloca al lado de Lawrence y su compañero, esperando como un punto en el horizonte se acerca entre los espejismos del desierto.

La famosa transición de la cerilla al amanecer del desierto, planificada por Lean, sigue siendo uno de las más famosas de la historia, pero además de efectiva todavía conserva esa belleza deslumbrante anaranjada que hipnotiza. Por planos, secuencias y transiciones como estas, la película traspasa la categoría de proeza en lo visual.

El guion de Bolt y Wilson combina épica y reflexión existencial, aunque la duración excesiva del film podría poner a prueba incluso al espectador más paciente (es recomendable llevar provisiones).

La música de Maurice Jarre es una joya atemporal, con temas que elevan cada escena al olimpo sensorial, y que ha dejado en la memoria del público melodías imborrables.

Interpretativamente, Peter O’Toole entrega una actuación visceral y compleja, quizás la mejor de su carrera. Sharif, Guinness y Quinn completan un reparto en estado de gracia, aportando la profundidad necesaria a personajes inolvidables.

Opiniones de Lawrence de arabia de la crítica en su época

El estreno de Lawrence de Arabia provocó una ola de admiración casi inmediata. Críticos y revistas especializadas destacaron el despliegue visual y técnico como algo nunca visto. Variety la definió como “una producción, dirección y fotografía de escala colosal”, subrayando que los escenarios reales del desierto y el reparto estelar la situaban directamente “en la liga de los grandes éxitos”. En la misma línea, Newsweek la celebró como “un film admirablemente serio”, con un tamaño y una escala que se imponían por pura ambición. También se aplaudió el uso del formato Super Panavision 70, cuya amplitud y definición convertían el desierto en un espectáculo hipnótico.

Sin embargo, incluso entre tantos elogios, no faltaron las críticas. La más destacada fue la de Bosley Crowther, del The New York Times, que quedó impresionado por la majestuosidad del conjunto pero cuestionó la profundidad emocional del retrato de T. E. Lawrence. Describió la película como “vasta, inspiradora, bella con tonos cambiantes, agotadora y estéril de humanidad”, y consideró que el filme “reduce una figura legendaria al tamaño convencional de un héroe de cine”.

Con el paso del tiempo, las lecturas se hicieron aún más ricas. Algunas personas cercanas al verdadero Lawrence señalaron que la película dramatizaba en exceso su figura y que Lean había preferido el mito frente al rigor histórico. En contraste, críticos posteriores como Roger Ebert la reivindicaron con entusiasmo, considerándola una obra maestra absoluta y uno de los grandes pilares del cine épico del siglo XX.

Recepción del público y taquilla

Su estreno fue un éxito rotundo. Logró recaudar cerca de 70 millones de dólares a nivel mundial, multiplicando casi cinco veces su presupuesto original. El público quedó fascinado por la espectacularidad visual y emocional de la película, convirtiéndola en una de las cintas más vistas y comentadas de su tiempo.

Curiosidades sobre Lawrence de Arabia

Entre sus múltiples anécdotas destaca que O’Toole sufrió varias caídas del camello durante el rodaje, llegando a bromear diciendo que su actuación era “50% habilidad, 50% hematomas”. Además, Lean era tan perfeccionista que hizo repetir ciertas tomas más de 20 veces para conseguir la luz exacta que deseaba.

Alec Guinness se tomó tan en serio su papel que aprendió árabe básico para poder pronunciar correctamente sus diálogos, aunque luego fuera doblado en algunos países. Era un gran admirador de T.E. Lawrence y había interpretado al personaje en el escenario antes de la película.

El desafío de los vasos voladores: Durante las primeras semanas de rodaje, el equipo utilizaba vasos de plástico para el agua potable. Sin embargo, el viento del desierto los hacía volar constantemente, arruinando tomas y desatando la ira de David Lean. La solución fue reemplazarlos por tazas y cuencos de cerámica, más resistentes a las travesuras eólicas.

Ver más curiosidades de Lawrence de Arabia

Un rodaje extremo para O’Toole: Además de las ya mencionadas caídas de camello, Peter O’Toole enfrentó múltiples desafíos físicos durante el rodaje. Perdió casi 15 kilos, sufrió desgarros musculares, golpes en la cabeza, esguinces de tobillo y una dislocación de espalda. Todo un catálogo de calamidades que haría palidecer a cualquier héroe de acción.

El olvido que costó un Óscar: A pesar de la meticulosa atención al detalle, el equipo de producción olvidó presentar la candidatura de Phyllis Dalton para el Óscar al Mejor Diseño de Vestuario. Un desliz que dejó a la talentosa diseñadora sin la merecida nominación.

La ausencia femenina más larga: Lawrence de Arabia ostenta el peculiar récord de ser la película más larga de la historia sin diálogos femeninos. Casi cuatro horas de metraje en las que ninguna mujer pronuncia una sola palabra.

El desafío de las lentes de contacto: El actor Maurice Ronet fue considerado para el papel de Sherif Ali. Sin embargo, tuvo que rechazar el papel porque no podía usar las lentes de contacto necesarias para ocultar el color de sus ojos.

Un elenco estelar: Además de Peter O’Toole, Anthony Quinn y Omar Sharif, quienes se convirtieron en estrellas gracias a esta película, la mayoría del elenco de apoyo de Lawrence de Arabia estaba compuesto por actores que eran protagonistas en sus propias películas, una superproducción de las que ya no se hacen.

Paisaje de Lawrence de Arabia

La influencia de John Ford: Para capturar la majestuosidad del desierto, David Lean estudió detenidamente Centauros del desierto de John Ford, buscando inspiración en la forma en que Ford retrataba los paisajes monumentales.

La pasión de Lawrence por las motocicletas: T.E. Lawrence era un apasionado de las motocicletas británicas Brough Superior SS100, una marca ya desaparecida. falleció en 1935 en un accidente con ella. Este trágico evento ocurrió después de que intentara evitar a dos ciclistas en una carretera mojada por la lluvia. ​

Jackson Bentley en su personaje de periodista

El periodista detrás de Bentley: El personaje de Jackson Bentley en la película está basado en el famoso periodista estadounidense Lowell Thomas, quien contribuyó significativamente a la fama de T.E. Lawrence al relatar sus hazañas con gran dramatismo.

La autenticidad lingüística de Lawrence: En la película, se muestra que Lawrence hablaba y leía árabe, podía citar el Corán y tenía un conocimiento razonable de la región, reflejando su profunda inmersión en la cultura árabe. ​

El romance real en el set: Durante el rodaje en Jordania, el rey Hussein visitó el set y conoció a la asistente de producción británica Antoinette Avril Gardiner. Su encuentro llevó eventualmente al matrimonio, convirtiendo una producción cinematográfica en el escenario de un romance real. ​

El origen del título: La película se basa en la autobiografía de T.E. Lawrence, titulada Los siete pilares de la sabiduría (Seven Pillars of Wisdom), aunque el guion toma ciertas libertades creativas respecto a los eventos narrados en el libro.

Enlaces de interés

Premios y nominaciones

Organismo y añoCategoríaResultado
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor películaGanadora
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor dirección (David Lean)Ganadora
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor actor principal (Peter O’Toole)Nominación
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor actor de reparto (Omar Sharif)Nominación
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor guion adaptado (Robert Bolt, Michael Wilson)Nominación
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor montaje (Anne V. Coates)Ganadora
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor fotografía (Color) (Freddie Young)Ganadora
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor banda sonora (Maurice Jarre)Ganadora
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor dirección artística (Color) (John Box, John Stoll, Dario Simoni)Ganadora
Oscar (1963) – 35ª ediciónMejor sonido (John Cox)Ganadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor película – DramaGanadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor dirección (David Lean)Ganadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor actor principal – Drama (Peter O’Toole)Nominación
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor actor principal – Drama (Anthony Quinn)Nominación
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor actor de reparto (Omar Sharif)Ganadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónNueva promesa masculina (Peter O’Toole)Ganadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónNueva promesa masculina (Omar Sharif)Ganadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor fotografía – Color (Freddie Young)Ganadora
Globos de Oro (1963) – 20ª ediciónMejor banda sonora original (Maurice Jarre)Nominación
BAFTA (1963)Mejor películaGanadora
BAFTA (1963)Mejor film británicoGanadora
BAFTA (1963)Mejor actor británico (Peter O’Toole)Ganadora
BAFTA (1963)Mejor actor extranjero (Anthony Quinn)Nominación
BAFTA (1963)Mejor guion británico (Robert Bolt)Ganadora
National Board of Review (1962)Mejores 10 películas del añoNominación
National Board of Review (1962)Mejor dirección (David Lean)Ganadora

Banda sonora de Lawrence de Arabia

Disfruta de la maravillosa banda sonora y las melodías de Maurice Jarre con un tema principal majestuoso que evoca al desierto, la mística y la aventura. Toda una epopeya que es historia del cine, la reconocerás seguro

Legado y por qué recordamos Lawrence de Arabia

Lawrence de Arabia redefinió el género épico e influyó directamente en películas posteriores como Gladiator, Braveheart o incluso El paciente inglés. Su legado es innegable, marcando el estándar para cualquier película histórica posterior.

Son numerosos los cineastas de gran prestigio que han confesado su amor por la película de Lean y la influencia que tuvo en ellos cuando la vieron de niños o jóvenes, entre ellos Steven Spielberg, Martin Scorsese, George Lucas, Ridley Scott, Robert Zemeckis, Stanley Kubrick, Sergio Leone, o Christopher Nolan.


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