
Peter O’Toole no actuaba: se deshacía, se incendiaba y renacía en cada plano. Tenía la elegancia de un lord, la energía de un punk y la mirada de alguien que ha vivido más de lo que la ley permite. Fue Lawrence, fue rey, fue loco, y nunca, jamás, pasó desapercibido. Su carrera es un paseo entre el Olimpo y el abismo, pero siempre con estilo.
Ha sido uno de los casos más injustos de la Academia con 7 nominaciones al Oscar que tuvo que ser compensada con uno honorífico en 2003. Salió de la nada cuando lo descubrió David Lean para Lawrence de Arabia, triunfó con sus enigmáticos ojos azules y lo celebró demasiado, porque tuvo serios problemas con el alcohol, pero consiguió controlarlo y llegar muy activo hasta el siglo XXI, trabajando en Troya (2004), e incluso poniendo su voz en la maravillosa Ratatouille (2007).
Nos tomamos una copa con él, solo una, para celebrar una de las carreras más largas del cine, ¿Quieres saber más?.
¿Quién era Peter O’Toole?
| Datos | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Peter Seamus Lorcan O’Toole |
| Fecha de nacimiento | 2 de agosto de 1932 |
| Fecha de fallecimiento | 14 de diciembre de 2013 (81 años) |
| Altura | 1,88 m |
| País de origen | Iralanda, Reino Unido |
| Otras ocupaciones | Autor |
| Años de actividad | 1954-2012 |
| Formación | Royal Academy of Dramatic Art (RADA) (Londres) entre 1952-1954 |
| Premios destacados | 1 Oscar honorífico, 4 Globos de Oro, BAFTA, Emmy |
Biografía Peter O´Toole


Inicios y formación
Aunque hay debate sobre si nació en Irlanda o en Leeds (él alimentaba la confusión), lo que está claro es que desde pequeño se le daban bien dos cosas: la literatura y el caos. Estudió en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres, donde compartió aulas con Albert Finney y Alan Bates. Prometía desde el primer monólogo.
Carrera como actor
Tras curtirse en teatro shakesperiano, debutó en cine con pequeños papeles, pero fue en 1962 cuando el planeta entero se aprendió su nombre gracias a Lawrence de Arabia de David Lean. Un debut protagonista que más que una puerta de entrada al cine fue un portal estelar.

Su papel de Thomas Edwards Lawrence se quedó en la retina de los amantes del cine épico y del académico, y aunque algunos pensaban que sería una estrella fugaz, Peter ha dejado claro que las tablas del teatro le habían curtido bien, y que su luz sí ha perdurado. La cinta de Lean se completó además con un reparto de lujo que ha quedado para la historia, estuvieron con él Omar Sharif , Anthony Quinn y Alec Guinness.
En los 60 y 70 encadenó papeles icónicos: Becket (1964) interpretando al rey Enrique II con su amigo Richard Burton, Cómo robar un millón (1966) junto a Audrey Hepburn, El león en invierno (1968) de la que luego te contamos una curiosidad y que tenía un reparto estelar, o Goodbye, Mr. Chips (1969)…
Durante esta etapa O´Toole era magnético, excesivo y tan bueno que hasta cuando sobreactuaba lo hacía mejor que nadie. Fue nominado al Oscar nada menos que ocho veces, lo cual es casi un récord… aunque en ninguna ocasión pudo subir a recogerlo, pero sí ganó los corazones de los cinéfilos (y unos cuantos Globos de Oro).
Fase experimental / caída / resurrección

Durante los años 70, O’Toole vivió una etapa oscura marcada por su adicción al alcohol. Las fiestas infinitas, los rodajes caóticos y su amistad con otros mitos del exceso como Richard Burton o Oliver Reed alimentaron su leyenda… y casi acaban con él. En 1976 fue hospitalizado de urgencia y los médicos le extirparon parte del estómago e intestino debido a una hemorragia interna. Muchos pensaron que era el final. Él, fiel a su estilo, resucitó. Aunque nunca renunció del todo a su copa, su ritmo de rodajes bajó y su cine cambió. Menos épica, más introspección.
En los 80 encadenó películas menores aunque participó en alguna cult movie de la década como Supergirl (1984), en la que contaron con más estrellas maduras como Faye Dunaway para subir el caché de la producción.
Uno de sus mejores interpretaciones fue en Mi año favorito (1982) donde utilizó su historia personal «juerguista» para dotar al personaje, algo alcohólico, de autenticidad y una vis cómica que enganchó a la academia, porque recibió su séptima nominación al Oscar.
Más adelante empezó a tener papeles más secundarios porque la industria buscaba en las estrellas veteranas elevar los repartos, tuvo un pequeño papel en El último emperador (1987) la obra maestra de Bernardo Bertolucci y participó en comedias de éxito como Rafi, un rey de peso (Rei por Acaso, 1991) con John Goodman.
Etapa final y últimos trabajos
Su despedida llegó con dignidad, tuvo papeles pequeños como el del rey Priamo en Troya (2004) y la inolvidable voz original del crítico gastronómico Anton Ego en Ratatouille (2007). Pero sobre todo dejó su última gran interpretación en Venus (2006), una película sobre dos veteranos actores británicos, él y Leslie Phillips, cuya vida cambia con la llegada de la sobrina de este último interpretada por Jodie Whittaker. La crítica fue unánime en la valentía y el talento que todavía cabía en este anciano de 74 años, no solo fue nominado al Oscar, sino también al Globo de Oro y al BAFTA británico por este papel.

Aunque siguió activo hasta prácticamente el final, esa lección veterana fue un legado que recordó que los leones viejos todavía pueden rugir. . En 2013 anunció su retirada y pocos meses después falleció, el 14 de diciembre, a los 81 años, en un hospital de Londres tras una enfermedad prolongada. El telón cayó, pero la ovación sigue.
Su carrera teatral: Shakespeare, tablas y furia
Antes de incendiar la pantalla, Peter O’Toole ya había devorado escenarios. Su relación con el teatro fue visceral, constante y profundamente shakespeariana. Ya compaginándolo con el cine interpretó a Hamlet en 1963, en el Old Vic con una mezcla de lirismo y locura que aún se recuerda con escalofríos. Dio vida a Tito Andrónico, Shylock, Macbeth y muchos más, y siempre con esa mezcla de clasicismo, intensidad física y una dicción impecable.
Era respetado —y temido— entre los actores. Capaz de proyectar hasta la última fila sin perder un matiz, decía que el teatro era donde uno se ganaba el alma. Fue propuesto como sucesor de Laurence Olivier al frente del National Theatre, pero rechazó el puesto. ¿Por qué? Él prefería estar en la trinchera, escupiendo versos y sudando cada sílaba. Su carrera teatral, aunque menos conocida que su etapa en el cine, fue igual de influyente. Y para muchos más auténtica.
¿Por qué recordaremos a Peter O´Toole?
Peter O’Toole dejó una huella imborrable en el cine. No solo por sus interpretaciones excesivas (en el mejor sentido), sino por demostrar que el talento no siempre viene en formato comedido. Fue el actor que hizo del desbordamiento un arte, y que supo moverse entre Shakespeare y Hollywood sin perder su acento ni su sarcasmo.
Inspiró a generaciones de actores que entendieron que la intensidad no es un defecto, sino una virtud cuando se controla (o se descontrola con estilo). Actores como Daniel Day-Lewis, Ralph Fiennes o incluso Ben Whishaw han citado su influencia directa.
Pese a sus múltiples nominaciones al Oscar sin victoria (hasta el honorífico), su estatus de leyenda nunca dependió de las estatuillas. Su voz, su mirada y su energía siguen vivos en cada actor que se atreve a darlo todo frente a una cámara, sin miedo al ridículo y con fe absoluta en el poder del drama.
Películas Peter O’Toole
Filmografía completa
| Título en España | Título original | Año de estreno |
|---|---|---|
| Los dientes del diablo | The Savage Innocents | 1959 |
| El robo al Banco de Inglaterra | The Day They Robbed the Bank of England | 1960 |
| El Secuestrado | Kidnapped | 1960 |
| Lawrence de Arabia | Lawrence of Arabia | 1962 |
| Becket | Becket | 1964 |
| Lord Jim | Lord Jim | 1965 |
| ¿Qué tal, Pussycat? | What’s New Pussycat? | 1965 |
| Cómo robar un millón y… | How to Steal a Million | 1966 |
| La Biblia | The Bible: In the Beginning… | 1966 |
| La noche de los generales | The Night of the Generals | 1967 |
| Casino Royale | Casino Royale | 1967 |
| El león en invierno | The Lion in Winter | 1968 |
| Catalina la Grande | Great Catherine | 1968 |
| Adiós, Mr. Chips | Goodbye, Mr. Chips | 1969 |
| No todo amor es hermoso | Country Dance | 1970 |
| La guerra de Murphy | Murphy’s War | 1971 |
| Under Milk Wood | Under Milk Wood | 1972 |
| The Ruling Class | The Ruling Class | 1972 |
| El hombre de La Mancha | Man of La Mancha | 1972 |
| Yo, Viernes | Man Friday | 1975 |
| Rosebud | Rosebud | 1975 |
| Power Play | Power Play | 1978 |
| Amanecer zulú | Zulu Dawn | 1979 |
| Calígula | Caligula | 1979 |
| The Stunt Man | The Stunt Man | 1980 |
| Mi año favorito | My Favorite Year | 1982 |
| Svengali | Svengali | 1983 |
| Supergirl | Supergirl | 1984 |
| Creator | Creator | 1985 |
| Club Paraíso | Club Paradise | 1986 |
| El último emperador | The Last Emperor | 1987 |
| El hotel de los fantasmas | High Spirits | 1988 |
| El ladrón del arcoiris | The Rainbow Thief | 1990 |
| Rafi, un rey de peso | King Ralph | 1991 |
| Cuento de hadas | FairyTale: A True Story | 1997 |
| Phantoms | Phantoms | 1998 |
| Molokai: La historia del Padre Damián | Molokai: The Story of Father Damien | 1999 |
| Una rockera de cuidado | Global Heresy | 2002 |
| Escándalo con clase | Bright Young Things | 2003 |
| Troya | Troy | 2004 |
| Lassie | Lassie | 2005 |
| Venus | Venus | 2006 |
| Ratatouille | Ratatouille | 2007 |
| Stardust | Stardust | 2007 |
| Dean Spanley | Dean Spanley | 2008 |
| Cristiada | For Greater Glory: The True Story of Cristiada | 2011 |
En televisión
| Título | Año de estreno |
|---|---|
| Los antagonistas: Masada | 1981 |
| Los viajes de Gulliver | 1996 |
| Juana de Arco | 1999 |
| Augustus, el primer emperador | 2003 |
| Hitler: The Rise of Evil | 2003 |
| Casanova | 2005 |
| Los Tudor | 2009 |
Curiosidades sobre Peter

- Una rareza digna de un rey: interpretó a Enrique II de Inglaterra dos veces, en dos películas distintas y sin conexión aparente: Becket (1964) y El león en invierno (1968). En la primera, era un joven obsesionado con el poder y la traición de su mejor amigo. En la segunda, un monarca envejecido, sarcástico y manipulador en plena guerra familiar. Mismo personaje, dos registros, y dos exhibiciones actorales que lo encumbraron como uno de los grandes.
- En los años 70, Peter O’Toole fue hospitalizado por problemas graves de salud derivados de su vida excesiva. Durante semanas, los rumores de su muerte circularon con fuerza. Cuando reapareció públicamente, lo hizo con una media sonrisa y declaró: “No me he muerto. Al menos todavía no”. Lo dijo con ese tono de quien ha visto la guadaña y ha decidido invitarla a una copa antes de despedirse.
- Durante el rodaje de Lawrence de Arabia, pasó tantas horas sobre un camello que le provocaron quemaduras en su británico trasero. El desierto no perdona, y David Lean, al ver la situación, ordenó que le hicieran un sillín acolchado especial. O’Toole luego bromeaba que fue el primer actor con asiento VIP en un camello.
- Su círculo más íntimo incluía a Richard Burton, Richard Harris y Peter Finch. Juntos eran como los Rolling Stones del teatro británico. Copas, broncas, reconciliaciones y, sobre todo, noches eternas. Pero más allá del mito de los excesos, eran tipos que sabían recitar a Shakespeare mejor que nadie… incluso borrachos.
- Su fobia a los médicos era legendaria. Rechazaba chequeos, odiaba los hospitales y prefería los bares a las clínicas. Decía que si tenía que elegir entre una operación y una botella de whisky, siempre optaría por lo segundo. Sobrevivió a úlceras, pancreatitis, y una operación mal diagnosticada… con una copa en la mano.
- En 1979, O’Toole aceptó interpretar al emperador Tiberio en Calígula, una superproducción histórica que acabó mutando en escándalo internacional. Lo que empezó como un drama romano serio dirigido por Tinto Brass, acabó transformado por el productor Bob Guccione, fundador de Penthouse, quien añadió escenas explícitas sin el consentimiento del reparto. O’Toole, con su humor habitual, comentó años más tarde que no creía haber hecho nunca una actuación más divertida. La película fue calificada por muchos como casi pornográfica, pero él, simplemente siguió su camino. El tiempo ha demostrado que Peter O’Toole podía salir airoso incluso del coliseo más decadente.
- En 2003, la Academia le ofreció un Oscar honorífico. Su respuesta fue oro puro: «¿Podría esperar a ganarlo de verdad? Todavía estoy en activo, ¿sabe?». Tenía 71 años y la academia le insistió tanto que acabó aceptando. Su discurso empezó soltando las carcajadas del público por haberse sentido retirado antes de tiempo y acabó emocionando al final, con nuevas estrellas como Edward Norton o Cameron Díaz deslumbrados ante la figura de un titán de la actuación. El destino quiso darle otra oportunidad 3 años más tarde de ganarlo por Venus, pero Forest Whitaker se lo arrebató.
- Su autobiografía se tituló Lo mejor aún está por llegar. Y no era solo una frase bonita. Hasta el final creyó en el arte, en la emoción, y en la posibilidad de una última gran escena. Y lo consiguió: se fue como vivió, con una mezcla de drama, humor y reverencia inglesa.
Enlaces externos
Discurso de agradecimiento del Oscar honorífico (2003)
- Entrevista en RTVE por Angel Casas en 1990. Una de las pocas entrevistas en España: ver en Youtube
- Noticia del fallecimiento del actor en 2013: Leer en rtve.es
- Entrevista para la BBC (1962), tras conseguir su papel de T.E. Lawrence (Inglés): ver en bbc.com
Y aunque los premios siempre le fueron esquivos, la industria acabó rindiéndose ante su talento. Aquí va el recuento:
Premios y nominaciones como actor de Peter O’Toole
| Premio y año | Resultado | Trabajo |
|---|---|---|
| Oscar (1962) | Nominado | Lawrence de Arabia |
| Oscar (1964) | Nominado | Becket |
| Oscar (1968) | Nominado | El león en invierno |
| Oscar (1969) | Nominado | Goodbye, Mr. Chips |
| Oscar (1980) | Nominado | The Stunt Man |
| Oscar (1982) | Nominado | Mi año favorito |
| Oscar (2006) | Nominado | Venus |
| Oscar (2003) | Ganador | Carrera |
| Globos de Oro | 4 ganados | Becket, Goodbye, Mr. Chips, Lawrence de Arabia, Mi año favorito |
Peter O’Toole fue grande incluso cuando no quería serlo. Su vida fue una película en sí misma: trágica, brillante, delirante y profundamente humana. Si has llegado hasta aquí, lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar por su cine. Empieza por Lawrence de Arabia, claro, y después explora su filmografía como quien recorre un teatro antiguo: sabiendo que cada sala guarda una historia, un gesto y una voz imposible de imitar.

