Hubo un tiempo en el que no se agachaba la cabeza. No existían corrientes de opinión instantáneas que cruzaban el mundo en un día, había tiempo para pensar, para dudar del discurso vendido y no quedarse de brazos cruzados. En 1967, Estados Unidos era un hervidero de tensión social, y La leyenda del indomable fue uno de esos golpes con saña contra las columnas del sistema.
Luke Jackson (Paul Newman) entra en un campo de prisioneros del sur sin intentar representar a nadie, pero su autenticidad le convierte en un líder inevitable de los reclusos que incluso nos arrastra como seguidores a nosotros. Stuart Rosenberg lo sabe y por eso lo hace pasar por un calvario mesiánico para poner a prueba nuestra fidelidad.
Repasamos un clásico que muestra cómo se fabrica un icono a base de castigarlo y por qué hoy nuestros modelos heroicos son diferentes. Hemos cocido cincuenta huevos para repasarla, ¿podrás con todos?
Ficha técnica de La leyenda del indomable

| Dato | Información |
|---|---|
| Título original | Cool Hand Luke |
| Título en español | La leyenda del indomable |
| Año de estreno | 1967 (EE. UU., 1 nov 1967) |
| Estreno en España | 20 enero 1969 |
| Dirección | Stuart Rosenberg |
| Guion | Donn Pearce, Frank R. Pierson (sobre novela de Pearce) |
| Reparto principal | Paul Newman, George Kennedy, Strother Martin, Jo Van Fleet |
| Música | Lalo Schifrin |
| Fotografía | Conrad Hall |
| Montaje | Sam O’Steen |
| Duración | 126 min |
| Productora / Distribución | Jalem Productions / Warner Bros.–Seven Arts |
| Presupuesto | 3,2 M$ |
| Recaudación (EE. UU.) | 16,2 M$ |
Datos de producción
La historia nació de una novela que cuenta las vivencias reales de su autor, uno de los temas universales que suelen elegir los escritores, como ocurriría también años después con El graduado. En este caso se trata de un antiguo preso, Donn Pearce, que pasó dos años haciendo trabajos forzados en Florida. Pearce quiso contar una historia realista y sin filtros de la vida en estas cárceles, pero el director que decidió llevarla al cine tenía otra idea.
Stuart Rosenberg era un realizador con mucha experiencia en televisión y con géneros muy diferentes, La ciudad desnuda (policiaca, 1958), La dimensión desconocida (fantástico, 1960) o La encrucijada (drama, 1961) y estaba buscando una historia para su primer largometraje que encontró en una estantería de libros de Hollywood. Cuando la leyó se la presentó a la Jalem Productions, la compañía vinculada a Jack Lemmon y su socio productor Gordon Carroll.
Cuando la producción obtuvo el Ok, Rosenberg alteró el trasfondo para mitificar un ideal en una época convulsa, cruzando la historia de Luke con una pasión cristiana: milagro, apresamiento, negación, muerte y salvación a través de su mitificación. Por supuesto esta idea trajo sus problemas con el autor de la novela, que no quería dotar de ese simbolismo religioso a su historia, y el guion fue acabado por Frank Pierson, que ya había sido nominado al Oscar por La ingenua explosiva (La Tigresa del Oeste, 1965).
Reparto de La leyenda del indomable

Jack Lemmon, que tenía los derechos a través de su productora rehusó el papel de Luke porque sabía que no encajaba, pero Paul Newman no fue el primer nombre que se barajó, aunque sí fue su insistencia en perseguir el papel lo que jugó a su favor. Él quería seguir explorando personajes comprometidos y para la productora tener una estrella de su calibre en la película elevaría la taquilla, así que finalmente se lo dieron.
George Kennedy obtuvo el papel de Dragline, uno de los cabecillas de prisión que se convierte en el más ferviente admirador de Luke, y ganó el Oscar al mejor actor de reparto gracias a su trabajo.


Strother Martin era el extravagante alcaide de la prisión saliéndose del estereotipo de otras películas carcelarias porque nacía como un paternalista jefe que luego se muestra como un verdugo implacable.
Y el resto del casting fue un aluvión de secundarios de alto nivel que posteriormente triunfaron, teníamos a un Dennis Hopper con pelo todavía y a Harry Dean Stanton, ambos en el rol de convictos.
Sinopsis sin spoilers
Luke Jackson (Paul Newman) es un joven cuya rebeldía nubla su juicio y una noche en la que se pasa con el alcohol lo paga con los parquímetros de su ciudad, así acaba en un campo de prisioneros para hacer trabajos forzados.
En todos los sitios donde eres el último en llegar tienes que demostrar quién eres, y Luke tiene que hacerse su sitio entre sus nuevos compañeros, que no tienen ningún aliciente en cárcel más que las apuestas y soñar con el mundo de afuera.
Pronto su carácter le convierte en un espejo en el que todos ven a un líder, sobre todo uno de los veteranos, Dragline (George Kennedy), pero Luke va a soportar poco tiempo a los guardias y la disciplina y comienza a desafiarlos a base de fugas que le elevan todavía más entre sus compañeros.
Crítica La leyenda del indomable
(con spoilers)
La leyenda del indomable se ha convertido en una película de culto en Estados Unidos porque nunca pretendió ser un film carcelario más, Stuart Rosenberg quería que su ópera prima en el cine estuviera cargada de simbolismo y en un trabajo muy personal usa la historia de Luke para vehicular todas las tensiones que se estaban alimentando en la América contracultural y revolucionaria.
El personaje de Morgan Woodward personifica a unos guardias que no hablan y que se ocultan tras unas gafas de sol oscuras, no muestran sus ojos pero en ellas se refleja la realidad ajena al sistema, la del pueblo llano. Los reclusos son quienes representan ese papel, controlado, manipulado y torturado, no tiene razones para la esperanza hasta que aparece alguien con un mensaje mesiánico, Luke, que no se doblega ante el sistema, se enfrenta él porque quiere reconquistar su libertad.

Y aquí es donde hay una teoría muy aceptada que no puede ser obviada, la que cuenta que las historias sobre rebeliones necesitan mitos y mártires al igual que ocurre en la religión, por eso hay una más que evidente comparación de Luke con Cristo.
- Obra milagros: porque es capaz de comerse 50 huevos y así se gana la admiración de sus apóstoles, los presos, de hecho tras acabar la apuesta yace en posición de crucifixión, con solo unos calzones.
- Evangeliza: Les enseña a demostrar que los trabajos forzados no van a doblegarse, y la posibilidad de un mundo de libertad.
- Es apresado y castigado: como Jesús antes de su muerte, es golpeado hasta la extenuación.
- Sus seguidores renegarán de él: Cuando es derrotado los presos le darán la espalda defraudados como hizo San Pedro con sus negaciones.
- Habla con Dios antes de su muerte: Igual que Jesús en la oración de Getsemani, Luke en una iglesia tiene una conversación con Él antes de asumir su destino, morir para convertirse en un símbolo.
Esta visión es parte de la simbología religiosa que quiso introducir Rosenberg, interesado en contar la historia de un héroe existencial, no un antihéroe. Porque Luke no lleva a cabo ningún acto heroico, es convertido en un Mesías de una causa que no es la suya, él sólo quería su propia libertad, pero los demás encontraron el líder que necesitaban, por eso reconstruyen su fotografía y acaba en ese cruce de caminos al final. Su muerte se ha convertido en causa, y su historia en leyenda.
Gracias a ella Dragline (Kennedy) se abalanza sobre las gafas oscuras opresoras y Luke vence al aplastarlas con el coche en el que se marcha herido, ahí comienza la evangelización sobre lo ocurrido al resto de presos.
En lo cinematográfico, el director demuestra su origen televisivo aun algo inmaduro abusando de los zooms típicos de la época, pero logra en su composición global una obra completa con la fuerza suficiente como para sostener el relato y con más astucia de la que se le ha reconocido después.

Con un tono áspero logra trasladar la idea de poder opresivo en un sistema en miniatura representado en la cárcel, y a eso le ayuda considerablemente Conrad Hall, director de fotografía que haría una gran carrera con Dos hombres y un destino (Butch Cassidy, 1969), American Beauty (1999) entre otros éxitos. Conrad usa el sol justiciero durante los trabajos forzados, la luz estética y aspiracional en la escena en la que Joy Harmon lava el coche, la amplitud en la intimidad de Luke y la penumbra en su muerte.

En nuestra opinión Paul Newman está inmenso en uno de los personajes que mejor representan el tipo de actor que aspiraba a ser. Luke se convierte en líder sin quererlo gracias al carisma que es capaz de insuflarle Newman, su lado rebelde domina al personaje y su acertado dolor durante su vía crucis hacen el resto.
No ganó el Oscar, pero sí lo hizo George Kennedy que supo construir un a un seguidor que aunaba todas las necesidades de los reclusos de salir y respirar la vida real. E igual nos parece fantástico Strother Martin (el Capitán ), como el alcaide en la prisión crea una autoridad inquietante que se hace pasar por paternal pero no duda en castigar duramente a quien le desobedece.
Banda sonora de Cool Hand Luke
La música de Lalo Schifrin, consigue acompañar perfectamente la historia sureña, con una melodía épica en la apuesta de los huevos o en las huidas del protagonista, y melancólica en los títulos finales. Y lo hace saliéndose de sus refugios habituales, cambiando el jazz por la armónica, los violines y trombones pero manteniendo toques de bossa nova.
Aunque han pasado seis décadas desde su estreno, todavía hay melodías reconocibles como “Egg Eating Contest”, “The Chase” que recuerda mucho a la película con mismo nombre La jauría humana (1966) y el “Plastic Jesus” que canta con su banjo Newman tras ser repudiado por sus compañeros por verle doblegado.
La mirada de Filmnookset

La leyenda del indomable es una película que se coció perfecta para su momento, y por eso revisitarla merece tenerlo en cuenta, porque hoy no hay un enemigo visible con la misma cara, aunque el sistema siempre es un buen villano, en 1967 el estado ejercía su presión con más fuerza y menos sutilezas.
Cuando se estrenó la guerra de Vietnam se respiraba en el horizonte, el estado había fracturado el país y los jóvenes desconfiaban de las instituciones. Hay que reconocerle a Rosenberg que acertó con su alegoría religiosa, porque el personaje de Luke fue acogido como símbolo de rebeldía en aquel contexto, y ese preso que se niega a ser domesticado no fue un personaje más, se convirtió en la bandera de un discurso. Luke es antisistema en una época donde muchos sentían que el mundo les pedía obediencia.
Inventó a un protagonista capaz de aguantar todos los golpes, de levantarse una y otra vez, tan terco como el Capitán América – que aguantaría todo el día – o tan humano que sangra como John McClane sería veinte años después, y sobre todo un líder involuntario como lo sería después en otra de las películas carcelarias por antonomasia, Andy Dufresne en Cadena Perpetua (Sueño de fuga, 1994) .
Opiniones de Cool hand luke de la crítica en su época
En su estreno la película fue bien recibida y se habló de ella como un título que tenía discurso y lo hacía con una mirada seria. Variety destacó la interpretación de Newman y la solidez del reparto. The New York Times elogió el guion, la puesta en escena “realista” de Rosenberg y el trabajo coral de los actores, con mención especial a Kennedy y a los guardias como figuras verdaderamente inquietantes.
Años después, críticos como Roger Ebert la describieron como una película dura, honesta y con carácter, destacando la evolución de Newman en sus papeles hasta acoger a tipos como Hud (1963) o Eddie Felson en El buscavidas (El audaz, 1961).
Premios y nominaciones
| Organismo (año) | Categoría | Resultado |
|---|---|---|
| Oscar (1968) | Mejor actor de reparto (George Kennedy) | Ganador |
| Oscar (1968) | Mejor actor (Paul Newman) | Nominado |
| Oscar (1968) | Mejor guion adaptado (Pearce, Pierson) | Nominado |
| Oscar (1968) | Mejor música original (Lalo Schifrin) | Nominado |
Curiosidades
La escena de la chica que lava el coche
La escena de la chica (Lucille) que lava un coche mientras los presos están cavando una de las zanjas en la carretera, se ha convertido en una de las más icónicas de la película, junto curiosamente con la de los huevos duros.
Pero ver a Joy Harmon mojarse bajo el sol con un vestido de verano que insinúa todas sus formas femeninas no fue un capricho estético, aunque fue rodada con toda la carga pop que pudieron. Lucille representa en forma de mujer el sueño de la libertad exterior y lo que los presos no podían conseguir, mientras que la guardia de las se ríe de ellos, y disfruta con la tortura que sufren utilizándola como objeto.
Luke es el único que se da cuenta de la ironía y del sufrimiento de sus compañeros, sobre todo del personaje de Kennedy (Jefe, permiso para quitarme las gafas), por eso cuando se fuga la primera vez les envía la foto con las dos chicas como reflejo del éxito conseguido. Sabe que lo que más ansían sus antiguos compañeros es lo que no tienen dentro. Aunque después les reconozca que era falsa, que él no es nadie al que idealizar o al que seguir y que solo trata de salvarse a sí mismo.
Aquella escena que luego se ha llamado de Lucille, curiosamente se rodó con los actores separados, primero se grabaron los planos de ellos cavando y reconcomiéndose por no poder hacer nada, y otro día se grabó la secuencia entera del lavado del coche.
Civil War: Guns N’ Roses
En 1991 la banda de rock Guns N’Roses sacó el disco Use Your Ilusion II, dentro del cuál estaba el tema Civil War, una canción antibelicista que critica a los gobiernos y al poder económico y político como únicos beneficiarios de las guerras.
La canción toma la simbología de uno de los diálogos más icónicos de la película, para ponerlo como introducción de su canción porque representa perfectamente la referencia del opresor que denuncian. Son las líneas que el Capitán Martin suelta sobre Luke delante de todos tras volverlo a capturar y golpearle:
What we’ve got here is failure to communicate
(Lo que tenemos aquí es un fallo de la comunicación)
Some men, you just can’t reach
(Hay algunos hombres a los que no puedes llegar)
So, you get what we had here, last week
(Por lo que tenemos lo que pasó la semana pasada)
Which is the way he wants it
(Si este es el camino que quiere)
Well, he gets it
(Bien, el lo tendrá)
And I don’t like it any more than you men
(A mi me gusta esto tan poco como a tí, hombre)
Es la postura del sistema: hay un método, el mío, y si no lo entiendes te lo haré entender, si eliges tu camino te devolveré al redil, aunque sea usando la violencia, no es que sea malvado, porque a mí me gusta tan poco usarla como a ti recibirla. Como una madre cuando te da con una zapatilla y te dice “me duele más a mi que a ti”.
Por qué la recordamos
Puede ser que hoy la lucha contra el sistema esté más dormida que en la década de los sesenta, y por eso miramos a La leyenda del indomable como un espectro del pasado, pero la visión de Rosenberg es hoy tan necesaria como válida, a pesar de que lo que nos falten sean referentes como Luke.
Por su espíritu valiente de su mensaje, aunque forzadamente bíblico, merece el hueco en el que se ha quedado dentro del cine americano. Su espíritu se ha transmitido después al género carcelario, como la mencionada Cadena Perpetua (Sueño de fuga) o Encerrado (Condena brutal, 1989) y de paso confirmó a Paul Newman como actor profundo capaz de escarbar en las tripas de sus personajes. Luke fue una de sus grandes interpretaciones.
En 2005 fue seleccionada para el Registro Nacional de Cinede la librería del congreso americano. Si una película consigue hacerte olvidar que hay realidad después de los créditos es que la historia merecía la pena, y si te deja un golpe sordo que resuena durante un tiempo es que su autor te lo ha contado bien. Por eso pensamos que Cool Hand Luke tiene su “Leyenda”, bien ganada.




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