¿Quién fue George Cukor?
| Ficha de datos | Información |
|---|---|
| Nombre completo | George Dewey Cukor |
| Fecha de nacimiento | 7 de julio de 1899 |
| Fecha de fallecimiento | 24 de enero de 1983 (83 años) |
| Altura | 1,78 m |
| País de origen | Estados Unidos (Nueva York) |
| Años en activo | 1929-1981 |
| Premios destacados | Oscar (Mejor Director, My Fair Lady, 1964) |
| Enlaces de interés | Documental sobre Cukor 75 años de La Costilla de Adán (Cadena SER) |
Biografía completa


Cuando pensamos en grandes directores de la época, nombres como Hitchcock, Ford o Wilder nos vienen a la mente, pero había otro que estaba ligado a grandes historias con repartos de lujo y presupuestos sin recortes, ese era George Cukor. Considerado «el director de las mujeres«, algo que en realidad no le gustaba porque invalidaba su talento para dirigir estrellas masculinas que en realidad rayaban a gran altura con él. Y tampoco le gustaba porque sabía que además era un dardo envenenado enviado a su privada condición sexual.
Su cine estaba lleno de elegancia y humanidad no estaba exento de crítica. Se podía ver ambientes de lujo (carreras de Ascot en My Fair Lady), familias adineradas (como la de Hepburn en Historias de Filadelfia), el cuidado de los modales (Judy Garland debe actuar como una actriz refinada en Ha nacido una estrella), pero después criticaba la soberbia, la traición y la falsedad de la alta sociedad. Sus guiones si buscaban hacer sangre, pero lo hacían con un cuchillo envuelto en seda.

Carrera como director
El viaje de George Cukor en el cine comenzó en los años 30, cuando empezó a surgir el cine sonoro y las reglas de la industria estaban cambiando. Las películas necesitaban coordinar algo que hasta ahora no había sido necesario, los diálogos, y antes esta necesidad van a buscar a donde eso ya se hace desde siglos, el teatro. Perdón por el misterio, pero sí, así es como empezó, y en ese escenario George Cukor ya era un director importante.
En 1920 fundó su propia productora de radio y teatro en Rochester, Nueva York, con su socio George Kondolf después de haber realizado diversas obras y conseguido ascender, con ella creó grandes éxitos como El gran Gatsby o Un alma libre (A free soul) que representó en Broadway hasta que los estudios de Hollywood empezaron a tocar puestas, en su caso fue la Paramount la que le contrató para dirigir los diálogos en sus películas.
Las primeras películas en las que trabajó fue como co-director, The Royal Family of Broadway o Grumpy en 1930, antes de tener la oportunidad de dirigir en solitario, lo que llegó en la película Honor mancillado (1931), a esta le siguieron Una hora contigo, Hollywood al desnudo y Doble sacrificio en 1932, esta última destacable por marcar la primera colaboración con una joven y prometedora Katharine Hepburn, con la que le unió una relación de amistad y profesional que se mantuvo durante décadas.
Durante esta época Cukor se consolidó como un director de estudio eficiente, capaz de dirigir dramas románticos donde las mujeres eran protagonistas absolutas, La gran aventura de Silvia (1935) o Margarita Gautier (1936) y recibió su primera nominación al Oscar a Mejor Director gracias a Las cuatro hermanitas (1933). Su fuerza radicaba en el trabajo con los actores y una composición de planos pensada para darles protagonismo, dejaba que las escenas contaran la historia y los personajes eran fundamentales por encima de dar protagonismo a la cámara, sus movimientos o trucos. Era una dirección muy teatral, pero muy apreciada en la época.
Lo que el viento pudo llevarse
En 1938 comenzó el rodaje de una de las epopeyas más grandes de la historia del cine, Lo que el viento se llevó (1939), y en películas como esta era donde se marcaba la diferencia, aquí se ponía a prueba la maestría de un realizador para manejar a gran escala un proyecto con grandes pretensiones. Cuckor era el hombre perfecto porque las protagonistas Vivien Leigh y Olivia de Haviland tenían gran peso en la historia, pero el contexto de la guerra de secesión requería grandes escenas con extra y dar magnitud a la película. Aquí es donde empezaron los problemas con David O. Selznick, que no veía esto las primeras semanas del director. Pero también hubo conflictos con Clark Gable, actor al que ya había dirigido en El enemigo público nº 1 (1934).
Según biógrafos como Patrick McGilligan, Gable llegó a exclamar en el set: «¡No seré dirigido por un hada!», también se ha hablado de que Cukor conocía episodios del actor ligados a un supuesto pasado como gigoló antes de ser famoso, lo que aumentaba el recelo, pero son rumores sin confirmar. Lo que sí sabemos es que su fama de poner por delante a sus actrices, le hacía temer perder protagonismo en la historia, y tensó la situación hasta lograr su objetivo, dejarle fuera del proyecto.
Finalmente el productor Selznick contrató a Victor Fleming, que estaba terminando El mago de Oz, y se quedó con el resto de la producción siendo él junto a Sam Wood los que quedaron como directores acreditados. Aún así, hay escenas rodadas por Cukor en el montaje final de la película más premiada de los años 30.
Consolidación de su carrera
A pesar de aquel episodio se rehízo, y fue en la década de los cuarenta cuando consolidó su carrera con películas que han quedado como clásicos imperecederos como Historias de Filadelfia (1940), en la que contó con dos de las grandes estrellas masculinas del momento Cary Grant y James Stewart, además de su musa Katharine Hepburn. Pecadora equivocada, como se estrenó en Latinoamérica, contaba como una joven de familia rica que planea una boda pero es interrumpida por una ex-pareja y unos reporteros de la prensa sensacionalista que quieren difamar su compromiso.
La película representa algunas de las grandes virtudes de Cukor como director, cámara casi inmóvil, planos abiertos corales que explican la escena, actores que tienen libertad de movimientos para expresar, fotografía cuidada, importancia total para la profundidad de la historia, comedia inteligente dentro del glamour y planos más cerrados que encierran el drama. Claro que para que todo eso funcionara bien, tenías que tener a monstruos escénicos como estos tres.
Otros grandes éxitos fueron Doble vida (1947), en la que se adentró en el cine negro logrando otra nominación al Oscar y La costilla de Adán (1949), con Spencer Tracy y Katharine Hepburn de nuevo en otra de las comedias románticas que triunfó entre el público, como Nacida ayer (1950).
El paso del tiempo se va dejando ver en su cine, y ya entrados en los cincuenta estrenó Ha nacido una estrella, con una excepcional Judy Garland en un papel que estaba aun así hecho a su medida, porque ella es una cantante y bailarina que es ayudada a triunfar. Pero la historia entra en el terreno de la magia de Hollywood, y vemos que la dirección gana en amplitud, la cámara se mueve con la acción, y entra el color con toda su fuerza.

Su premio definitivo tras cuatro intentos llegó con con My Fair Lady (1964), adaptación del famoso musical de Broadway, que le valió su primer y único Oscar al Mejor Director. La película, protagonizada por Audrey Hepburn y el actor británico Rex Harrison, fue un derroche de elegancia visual y sonora, Cukor tuvo aquí un gran presupuesto que supo aprovechar en favor del espectáculo, entregando un bombón Glorious, el más caro del mundo, una piedra preciosa que da gusto verla, pero que al comerla no tiene por que ser la más sabrosa.
Aun así, My Fair Lady quedará para algunos como la cima de Cukor, pero a pesar de que su carrera continuó, ya nunca volvería a brillar tanto como décadas pasadas. El cine estaba cambiando, las grandes producciones y el poder de los estudios se estaban quemando con una sociedad que no necesitaba más bombones. En Europa se habían empezado corrientes como el Free Cinema en Reino Unido o la Nouvelle Vague en Francia que traían historias más contemporáneas, realistas, y que conectaban más. Hollywood era consciente de ello y el cine americano buscó en ellas inspiración para reinventarse.
Directores como Cukor lo sufrieron, porque en las siguientes décadas triunfaron otras historias contadas sin remordimientos, donde la elegancia se cambiaba por suciedad, la calma de la cámara se agitaba para incomodar, y esa realidad gustaba. Aun así siguió estrenado algunas películas:
- Justine (1969): Una adaptación de la novela de Lawrence Durrell, ambientada en Alejandría, que exploraba temas de amor y política.
- Viajes con mi tía (1972): Una comedia basada en la novela de Graham Greene, que le valió a Maggie Smith una nominación al Oscar por su papel principal.
- Amor entre ruinas (1975): Un telefilme protagonizado por Katharine Hepburn y Laurence Olivier, que ganó varios premios Emmy, incluyendo Mejor Dirección para Cukor.
- The Blue Bird (1976): Una coproducción entre Estados Unidos y la Unión Soviética, basada en la obra de Maurice Maeterlinck, que aunque ambiciosa, no logró el éxito esperado.
- El trigo está verde (1979): Otro telefilme, esta vez una adaptación de la obra del actor y guionista Emlyn Williams, nuevamente protagonizado por Katharine Hepburn.
- Ricas y famosas (1981): Su última película , una historia sobre la compleja amistad entre dos escritoras, interpretadas por dos pesos pesados como Jacqueline Bisset y Candice Bergen cuando aún eran jóvenes.
A lo largo de estos años, Cukor se refugió en historias con reputación, en cine adulto para un público que abrazaba todavía su estilo clásico, su prestigio le permitía seguir contando con sus estrellas del pasado pero fueron los años de los Scorsese, Polanski, Coppola, Spielberg, Friedkin, los directores que acogieron ese cambio de finales de los sesenta y fundaron el Nuevo Hollywood.
Filmografía: George Cukor Películas
| Título en España | Título original | Año de estreno |
|---|---|---|
| Honor mancillado | Tarnished Lady | 1931 |
| Girls About Town | Girls About Town | 1931 |
| Una hora contigo | One Hour with You | 1932 |
| Hollywood al desnudo | What Price Hollywood? | 1932 |
| Doble sacrificio | A Bill of Divorcement | 1932 |
| Tentación | Rockabye | 1932 |
| El reino animal | The Animal Kingdom | 1932 |
| Mujercitas/Las cuatro hermanitas | Little Women | 1933 |
| Nuestros superiores | Our Betters | 1933 |
| Cena a las ocho | Dinner at Eight | 1933 |
| El enemigo público número uno | Manhattan Melodrama | 1934 |
| David Copperfield | The Personal History, Adventures, Experience, & Observation of David Copperfield the Younger | 1935 |
| No más mujeres | No More Ladies | 1935 |
| Romeo y Julieta | Romeo and Juliet | 1936 |
| La gran aventura de Silvia | Sylvia Scarlett | 1936 |
| La dama de las camelias | Camille | 1937 |
| Vivir para gozar | Holiday | 1938 |
| Volvió el amor | I Met My Love Again | 1938 |
| Las aventuras de Tom Sawyer | The Adventures of Tom Sawyer | 1938 |
| Zaza | Zaza | 1939 |
| Mujeres | The Women | 1939 |
| Lo que el viento se llevó | Gone with the Wind | 1939 |
| Historias de Filadelfia | The Philadelphia Story | 1940 |
| Susana y Dios | Susan and God | 1940 |
| Un rostro de mujer | A Woman’s Face | 1941 |
| Otra vez mío | Two-Faced Woman | 1941 |
| Her Cardboard Lover | Her Cardboard Lover | 1942 |
| La llama sagrada | Keeper of the Flame | 1942 |
| Resistance and Ohm’s Law | Resistance and Ohm’s Law | 1943 |
| Te volveré a ver | I’ll Be Seeing You | 1943 |
| Gaslight | Gaslight | 1944 |
| Cita en los cielos | Winged Victory | 1944 |
| Doble vida | A Double Life | 1947 |
| Desire Me | Desire Me | 1947 |
| La costilla de Adán | Adam’s Rib | 1949 |
| Edward, mi hijo | Edward, My Son | 1949 |
| Nacida ayer | Born Yesterday | 1950 |
| A Life of Her Own | A Life of Her Own | 1950 |
| The Model and the Marriage Broker | The Model and the Marriage Broker | 1951 |
| Chica para matrimonio | The Marrying Kind | 1952 |
| La impetuosa | Pat and Mike | 1952 |
| La actriz | The Actress | 1953 |
| Ha nacido una estrella | A Star Is Born | 1954 |
| La rubia fenómeno | It Should Happen to You | 1954 |
| Cruce de destinos | Bhowani Junction | 1956 |
| Las girls | Les Girls | 1957 |
| Viento salvaje | Wild is the Wind | 1957 |
| Hot Spell | Hot Spell | 1958 |
| El multimillonario | Let’s Make Love | 1960 |
| El pistolero de Cheyenne / Su pecado fue jugar | Heller in Pink Tights | 1960 |
| Sueño de amor | Song Without End | 1960 |
| Something’s Got to Give | Something’s Got to Give | 1962 |
| Confidencias de mujer | The Chapman Report | 1962 |
| My Fair Lady | My Fair Lady | 1964 |
| Justine | Justine | 1969 |
| Viajes con mi tía | Travels with My Aunt | 1972 |
| Amor entre ruinas (TV) | Love Among the Ruins | 1975 |
| El pájaro azul | The Blue Bird | 1976 |
| El trigo está verde | The Corn is Green | 1979 |
| Ricas y famosas | Rich and Famous | 1981 |
Curiosidades y detalles adicionales
Fiestas legendarias
Cukor era conocido por sus lujosas fiestas privadas, su hogar en Beverly Hills se convirtió en un punto de encuentro para las estrellas de la época y miembros de la comunidad LGBTQ+, por supuesto, todas estas fiestas se guardaban en el más absoluto secreto para perpetuar ese espacio de seguridad que necesitaban en la época sus amigos.
En posteriores documentales que se han realizado sobre estas fiestas las convierten en orgías y momentos de evasión desenfrenada de la élite de Hollywood, pero personajes famosos que asistieron desmienten esta visión, recordando además que el director era una persona con una perfecta educación a la que no le gustaban las salidas de tono en su mansión.
Por qué le recordamos
El legado de George Cukor va más allá de sus premios y taquillas. Fue un pionero al desafiar las normas de género en el cine, centrando muchas de sus historias en personajes femeninos fuertes e independientes. De alguna manera, fue el precursor del «girl power» mucho antes de que fuera tendencia.
Directores actuales como Pedro Almodóvar han reconocido la influencia de Cukor, especialmente en su retrato matizado de las mujeres y su capacidad para equilibrar lo trágico y lo cómico en una misma escena. Es indudable que el cine tiene momentos icónicos que le deben su foco a al director, algunas de sus películas como Historias de Filadelfia o Nacida Ayer, no son grandes riesgos autorales, pero sí reflejo histórico de una era bien contada, y bien filmada.



